Transformaciones urgentes: cinco propuestas para actualizar la Carta Orgánica del BCRA
Recientemente, Luis Caputo presentó detalles del proyecto oficial destinado a reformar la Carta Orgánica del Banco en una reunión de la Mesa Política. El ministro de Economía también anunció que el presidente Javier Milei compartirá un comunicado formal en las próximas semanas, con la intención de presentar la iniciativa antes de enviarla al Congreso en agosto.
En este marco, un análisis pone de relieve la urgencia de implementar cambios que otorguen a la entidad una verdadera independencia y una estructura que supere los ciclos políticos.
De acuerdo con el informe, recuperar la función del BCRA como protector del valor de la moneda no se limita a la voluntad del gobierno actual; se requiere un marco legal que impida el uso del Banco como una “caja” del Tesoro y actualice sus capacidades regulatorias.
El documento enfatiza que la reforma de 2012, que impuso al BCRA fomentar el empleo y el desarrollo equitativo, debilitó su enfoque principal. La nueva propuesta aspira a establecer la estabilidad de precios como su objetivo fundamental. “Las formulaciones excesivamente amplias pueden abrir la puerta a subordinar la estabilidad a urgencias electorales”, advierte el informe.
En un país donde coexisten dos monedas, la mejor contribución que puede ofrecer el BCRA al crecimiento económico es, simplemente, proteger el valor del peso. Para generar confianza en un ambiente de estabilidad, es necesario eliminar cualquier forma de apoyo al sector público, lo que abarca:
Uno de los aspectos más novedosos es la erradicación de la precariedad en el Directorio. Fundación Capital sugiere suprimir la figura del nombramiento “en comisión” (Art. 7), que permite al Ejecutivo eludir el acuerdo del Senado.
La propuesta consiste en establecer mandatos de seis años con renovación parcial y escalonada, lo que garantizaría que las autoridades no coincidan con el ciclo presidencial. Esto facilitaría una política monetaria que contemple “más allá de la próxima elección”, permitiendo contar con directores idóneos y con trayectoria.
El BCRA debe adaptarse al nuevo paradigma global. El informe subraya que la futura Carta Orgánica debe incluir la llegada de activos virtuales, stablecoins y tokenización. Al igual que en los casos de Chile (2023), Uruguay (2024) y Brasil, la legislación argentina necesita conferir al BCRA la capacidad de regular y supervisar proveedores de servicios de activos virtuales (VASPs), modernizando el sistema de pagos sin obstaculizar la innovación financiera, garantizando así ciberseguridad y la prevención del lavado de dinero.
Para impedir que la Carta Orgánica sea alterada cada vez que cambia el gobierno, Fundación Capital propone que la nueva normativa surja de un consenso político amplio y sea validada por una mayoría especial en el Congreso. Este “blindaje” incrementaría el costo político de revertir la autonomía del BCRA en el futuro, ofreciendo una garantía de largo plazo para inversores y ahorristas.
El análisis menciona que la asistencia del BCRA al Tesoro creció del 1,2% del PBI en 2009 al 3,2% en 2014, lo que impulsó la inflación y empujó a la economía hacia un estancamiento per cápita que se mantiene desde 2008. “Sin un marco institucional que impida volver a financiar el déficit fiscal con emisión y sin autoridades independientes, la estabilidad será transitoria”, concluye el informe.
Según Fundación Capital, la reforma debe ser el primer paso hacia un mercado único y sin restricciones cambiarias, con una reducción auténtica de la carga impositiva y una regla fiscal intertemporal con base legal.


