Un argentino desarrolla casas de hormigón que se ensamblan como Lego, listas en seis meses y financiadas en 15 años
Este concepto, aunque sencillo en apariencia, se enmarca en una discusión más profunda que desafía a los desarrolladores del sector. Con el aumento constante de los costos de construcción y plazos de entrega que se vuelven cada vez más extensos, el modelo tradicional de preventa muestra señales de agotamiento. En lo que va del año, los costos han aumentado un 16%.
En este contexto, una desarrolladora ha importado un modelo europeo que, según sus afirmaciones, puede reducir los costos de construcción hasta en un 25% en comparación con el método tradicional de ladrillo. La empresa está llevando a cabo un proyecto en Aluen, un barrio en el corredor Ezeiza-Canning, donde se destinarán US$120 millones de inversión, con las primeras casas listas en seis meses. El plan maestro abarca 100 hectáreas, 650 casas, ocho edificios con 252 departamentos y 120 dúplex.
El sistema utiliza casas de hormigón, estructuras de acero y paneles sándwich que garantizan aislación térmica, acústica e hidrófuga. Esta tecnología, común en países del norte de Europa, se produce en una planta situada en Cardales y permite ensamblar la vivienda en tan solo 10 días. “Es un Lego: llega y se encastra”, resume el CEO y fundador de la desarrolladora, Issel Kiperszmid.
“Llevamos más de dos años trabajando en este proyecto, el cual ofrecerá a muchas familias la posibilidad de acceder a su hogar en solo seis meses. Nos inspiramos en la tecnología de los países nórdicos, que son pioneros en este tipo de construcción rápida y de alta calidad, la cual aún no estaba disponible en Argentina”, comentó el fundador de la firma.
Según el desarrollador, la preventa antes funcionaba como un método de financiamiento; los compradores contribuían con anticipos y cuotas, impulsando así el avance de las obras según el flujo de ingresos. Para muchos, este modelo representaba una manera de ahorrar en ladrillos y transformar lentamente pesos en dólares.
Sin embargo, el escenario está cambiando. “Actuábamos como un banco que ofrecía refugio para el valor. Era una forma de ir ahorrando dólares poco a poco, utilizando pesos. Esa situación ya no se sostiene”, indicó el fundador.
El diagnóstico apunta a un cambio en la función del desarrollador: “Antes, el tiempo de construcción dependía del flujo de fondos. Ahora, los plazos se vuelven cruciales. La estructura se arma una vez que tengo el capital necesario para cumplir con los tiempos”, aseveró.
Esto implica que el tiempo se ha vuelto una variable dominante en los proyectos. En un contexto donde los costos de construcción pueden aumentar significativamente durante la obra, reducir los plazos se convierte en una estrategia para mitigar riesgos. Además, el modelo llave en mano está ganando peso en la decisión de compra de las propiedades.
Los valores de las casas oscilan entre US$250.000 y US$380.000, con opciones de financiación directa de hasta 15 años. Las viviendas, que tienen entre 150 y 280 m² y cuentan con tres, cuatro o cinco ambientes, incluyen el terreno. Según la empresa, si estas mismas unidades se construyeran mediante el método tradicional de ladrillo, tendrían un precio aproximado de US$450.000.
El esquema de pago para las casas llave en mano prevé un 25% al inicio, otro 25% a la entrega de la vivienda en seis meses y el restante se financiará en pesos a 15 años, ajustado por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción. Las cuotas estimadas varían entre $1,5 millones y $2 millones.
Un caso específico es el de una vivienda de 172 m² sobre un terreno de 700 m². En este caso, el anticipo es de US$58.000, que representa el 25% del valor; otro pago de US$58.000 se realiza seis meses después, con la entrega de la casa; y el saldo se completa mediante pagos semestrales de $1,6 millones y 180 cuotas mensuales del mismo monto, ajustables según CAC.
“La posibilidad de pagar en hasta 15 años permite que quienes ya tienen una propiedad, y cuentan con el anticipo, puedan alquilar su departamento o casa y, con eso, cubrir una parte significativa de las cuotas. Es una forma de capitalizarse”, resaltó el desarrollador.
Este dato es relevante en un mercado donde el acceso a créditos bancarios sigue siendo restringido y las tasas de interés excluyen a gran parte de los potenciales compradores; además, el financiamiento para desarrollos está en pausa. En este contexto, algunos desarrolladores comienzan a ocupar un espacio que antes pertenecía al sistema financiero, ofreciendo planes propios vinculados al avance de la obra o a esquemas a largo plazo.
Además de las casas llave en mano, el proyecto incluye lotes que varían entre 600 y 1400 m². Los precios comienzan desde US$48.800 al contado, con un costo promedio de US$70/m². Para los terrenos, la desarrolladora tiene tres opciones: 36 cuotas sin recargo, 100 cuotas en dólares fijos desde US$358 mensuales o 100 cuotas en pesos ajustadas por CAC.
La evolución en el sistema de construcción se acompaña de un nuevo enfoque comercial. “No seremos más desarrolladores de casas y edificios, sino de comunidades”, concluyó el fundador.


