Milei evitó pronunciarse sobre el resultado electoral en Brasil y reunió a su gabinete en la Casa Rosada
Tras permanecer unas 12 horas sin publicar en su cuenta de X, el Presidente retomó su actividad en la red social con un retuit que cuestionaba a los votantes de izquierda. El mensaje planteaba críticas a quienes eligen al mismo candidato que los presos y sostenía que, si ese dirigente triunfaba, la moneda, la bolsa y los bonos soberanos sufrirían fuertes caídas.
La jornada presidencial comenzó con la recepción de Frey John Dunlap, príncipe y Gran Maestre de la Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta. En el encuentro participaron también el canciller Pablo Quirno y el secretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo.
Antes de iniciar la reunión con sus ministros en el salón Eva Perón, Milei salió al balcón presidencial junto con su hermana Karina y el representante de la orden religiosa. Entre los funcionarios presentes estuvieron el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; el ministro de Salud, Mario Lugones; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; el vocero presidencial, Adrián Ravier, y el secretario de Medios, Fabián Fernández.
Frente a un grupo de niños que observaba la escena desde Plaza de Mayo, el mandatario realizó el denominado “six seven”, un baile viral en TikTok que provocó risas entre los integrantes de su equipo. No estuvieron presentes la senadora Patricia Bullrich ni el asesor presidencial Santiago Caputo, quien sí había intervenido en las redes sociales tras conocerse el resultado electoral brasileño.
Caputo publicó un mensaje en el que cuestionó a quienes lo criticaban y afirmó que solo prestaría atención a sus interlocutores si demostraban haber acertado en cinco períodos electorales consecutivos. Luego, ante la consulta de un usuario sobre la posibilidad de una victoria de Donald Trump, respondió en términos que reflejaron su malestar.
Tanto Milei como Caputo habían respaldado una victoria de Flávio Bolsonaro. Durante la campaña, el Presidente viajó a San Pablo, donde cuestionó a Lula da Silva y al vicepresidente del Tribunal Supremo Federal de Brasil, Alexandre de Moraes. Aquellas declaraciones derivaron en un conflicto diplomático que, según el planteo de la nota, continúa sin resolverse.
Más recientemente, Milei se había mostrado en Estados Unidos junto a Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio, ocasión en la que calificó a Lula de dictador y utilizó una expresión despectiva para referirse a él. Tras el resultado electoral adverso, Bolsonaro anunció que buscaría impugnar los comicios bajo la acusación de fraude. En ese escenario, surgieron especulaciones sobre la posibilidad de que el Gobierno argentino acompañe esa postura, en línea con posiciones provenientes de Estados Unidos.
La reacción argentina contrasta con las declaraciones que Milei había realizado después de la primera vuelta electoral en Brasil. En aquella oportunidad, durante una reunión de gabinete, calificó el desempeño de Bolsonaro como un “gran triunfo” de la derecha regional, pese a que todavía debía disputarse el balotaje. También sostuvo que la supuesta derrota de Lula demostraba el fracaso del denominado “plan platita”.
En ese contexto, el Presidente había sugerido que no mejoraría las condiciones de vida en Argentina como estrategia para obtener un triunfo electoral. Además, se había presentado ante sus ministros como un “profeta” y afirmó que los candidatos a los que respaldaba terminarían ganando sus respectivas elecciones. Con esa expectativa, viajó a España para apoyar a dirigentes de extrema derecha en comicios anticipados, aunque no encontró allí la recepción que esperaba.
El silencio oficial frente al resultado brasileño también alcanzó al ámbito diplomático. Según trascendió en ese sector, incluso el dirigente colombiano Abelardo de la Espriella, quien se había resistido a reconocer el desenlace hasta último momento, terminó difundiendo un comunicado en el que admitió la victoria de Lula. En ese mismo ámbito señalaron que las organizaciones gremiales que representan a los diplomáticos argentinos tampoco se habían pronunciado y describieron la falta de declaraciones como un silencio extendido en distintos sectores vinculados con la política exterior.
Por otra parte, Karina Milei resolvió suspender la reunión de la mesa política que se realiza habitualmente los martes en la Casa Rosada. Desde el oficialismo no se brindaron explicaciones sobre la cancelación del encuentro de esta semana.


