El crédito se encarece para el agro y la mitad de las empresas posterga decisiones de inversión
Un relevamiento sectorial correspondiente a septiembre mostró que el 63,5% de las 63 empresas consultadas necesitó financiamiento, mientras que el 41,3% postergó al menos una decisión por los costos o las dificultades para acceder al crédito. En la evolución más reciente, la tendencia se profundizó: el 50% de las compañías relevadas demoró al menos una decisión durante el último mes.
El cambio también se refleja en la percepción sobre las condiciones crediticias. En septiembre, la cantidad de empresarios que consideraba más difícil acceder al financiamiento estaba prácticamente equilibrada con la de quienes no advertían mayores obstáculos. Sin embargo, durante el último mes se duplicó la cantidad de quienes perciben un endurecimiento de las condiciones.
Pese a este escenario, las perspectivas de inversión no desaparecieron. Todavía son más las empresas que prevén aumentar sus desembolsos durante el próximo semestre que aquellas que proyectan reducirlos. La principal respuesta ante las restricciones financieras consiste en revisar los plazos de ejecución de los proyectos, antes que descartarlos definitivamente.
El financiamiento en dólares también ganó terreno de manera significativa. En apenas un mes, pasó de representar tres de cada diez operaciones a concentrar seis de cada diez. Esta alternativa puede resultar más económica para las compañías que generan ingresos en esa moneda, aunque implica un riesgo cambiario para aquellas que cobran principalmente en pesos. Por ese motivo, la elección de la moneda de la deuda requiere considerar su correspondencia con los ingresos y no solamente las tasas nominales.
En el caso de los préstamos en pesos, las operaciones se concentraron en un rango más acotado de tasas de interés. La mediana se mantuvo cerca del 31%, pero dejaron de registrarse las opciones más económicas y las más costosas. Actualmente, la mayoría de los créditos se ubica entre tasas del 30% y el 32%.
Otro indicador de las dificultades para concretar operaciones es que cerca del 25% de las solicitudes continúa en etapa de oferta, sin llegar al cierre. La situación refleja que existe demanda de financiamiento, aunque no siempre se encuentran condiciones de costo y plazo que permitan avanzar con la contratación.
Frente a este panorama, la planificación financiera adquiere mayor importancia para las empresas del sector. Entre las recomendaciones se encuentran anticipar las renovaciones de los préstamos, evitar recurrir al crédito en situaciones de urgencia por falta de liquidez y comparar las alternativas según su costo total. Las comisiones y los gastos de contratación pueden modificar significativamente el costo efectivo de una operación respecto de la tasa de interés anunciada.
La planificación también apunta a reducir la dependencia de renovaciones de último momento durante 2027. En particular, se advierte sobre la necesidad de actuar con prudencia al tomar deuda en períodos cercanos a las elecciones, cuando las tasas y las restricciones crediticias podrían volverse más exigentes, aunque no existe certeza sobre cómo evolucionarán las condiciones del mercado.
Así, el panorama del crédito agropecuario combina señales contrapuestas: las empresas mantienen sus proyectos y continúan buscando financiamiento, pero las condiciones menos favorables llevan a postergar decisiones, ajustar cronogramas y prestar mayor atención a los costos y los riesgos asociados a cada operación.


