El impuesto a los combustibles casi duplicó su peso en la nafta mientras cae el gasto en rutas
De acuerdo con un informe elaborado por una organización especializada en economía, el ICL acumuló un incremento del 1.265% entre noviembre de 2023 y junio de 2026, frente a una inflación del 320% en el mismo período. De esta manera, el impuesto creció casi cuatro veces por encima del nivel general de precios.
El incremento responde al mecanismo de actualización del tributo, que consiste en un monto fijo por litro y no en un porcentaje del precio del combustible. Durante la gestión anterior, esa actualización había quedado retrasada pese a que la normativa establecía que debía ajustarse en función de la inflación.
A partir de la actual administración, el impuesto comenzó a actualizarse por encima de la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que elevó su incidencia sobre el precio final que pagan los consumidores en las estaciones de servicio.
Una parte de la recaudación del ICL tiene un destino específico establecido por ley. El 28,58% se asigna al Fideicomiso de Infraestructura de Transporte. Luego de descontar un 1,5% destinado a reservas de liquidez, la mitad de esos fondos se dirige al Sistema Vial Integrado (SISVIAL), que financia a la Dirección Nacional de Vialidad (DNV). El resto se distribuye entre el transporte automotor, con 32,5 puntos porcentuales, y el ferroviario, con 17,5 puntos.
El aumento del impuesto convirtió al ICL en uno de los tributos cuya recaudación más creció en términos reales desde el cambio de gestión. Según el análisis citado, en 2025 recaudó un 91% más que en 2023, descontado el efecto de la inflación.
Sin embargo, el nivel de gasto de la DNV se encuentra entre los más bajos de las últimas décadas. Durante 2025, el organismo ejecutó un monto inferior al registrado durante la década de 1990, con excepción de 2001 y 2002. Frente a 2023, la caída real del gasto fue del 71%.
La reducción continuó durante 2026. En el primer semestre, el gasto devengado por la DNV fue un 42% menor al registrado durante el mismo período de 2025, lo que plantea la posibilidad de que el gasto anual vuelva a disminuir.
El menor nivel de ejecución alcanzó a las distintas provincias, aunque con diferencias importantes. En Buenos Aires, los fondos destinados a obras viales cayeron un 85% en términos reales entre 2023 y 2025. San Luis registró la mayor disminución, con un 95,6%, mientras que Jujuy tuvo un aumento del 184% en los montos ejecutados.
El análisis sostiene que la DNV gastó menos recursos de los que podría haber utilizado únicamente a partir de la recaudación del impuesto a los combustibles. Según ese cálculo, si desde el cambio de gestión se hubiera utilizado la totalidad de los fondos provenientes del ICL correspondientes al organismo, el monto ejecutado habría superado el gasto efectivamente realizado considerando todas sus fuentes de financiamiento.
En concreto, el organismo habría utilizado el 33% de la recaudación del ICL que le correspondía. El informe estima que podría haber destinado otros $1,35 billones, a valores de junio de 2026, si hubiera ejecutado la totalidad de esos recursos. El monto equivale a unos $534.000 millones adicionales por año.
Según el mismo cálculo, esos fondos habrían permitido financiar, sin transferencias del Tesoro y utilizando únicamente recursos del ICL, el mantenimiento anual de 9.148 kilómetros de la red vial nacional. Esa extensión representa aproximadamente una cuarta parte de los 40.000 kilómetros que componen la red y equivale a más del doble de la distancia entre Ushuaia y La Quiaca.
En este contexto, el vocero presidencial Adrián Ravier afirmó que una parte de los impuestos destinados a financiar el SISVIAL es administrada por el Ministerio de Economía con el objetivo de alcanzar el equilibrio fiscal. Sin embargo, no precisó qué proporción de esos recursos se destina efectivamente al mantenimiento de las rutas.
Entre enero de 2024 y mayo de 2026, el fideicomiso recibió $1,503 billones provenientes de una parte del ICL. De ese total, $394.406 millones fueron destinados a obras viales. El resto permaneció en instrumentos financieros, entre ellos plazos fijos, títulos públicos y una cuenta corriente, sin traducirse en obras de infraestructura vial.
Ravier también señaló que el ministro de Economía, Luis Caputo, lleva adelante un proceso de transformación basado en la participación de inversiones privadas para la construcción de rutas. Además, destacó los acuerdos alcanzados con algunas provincias para transferirles la administración de rutas nacionales que atraviesan sus territorios. Hasta el momento, según indicó, esos convenios fueron concretados con Santa Fe y San Juan.


