Un joven emprendedor argentino ahorra para asistir al Mundial
Luego de que Lionel Messi y su equipo se coronaran campeones en la Copa del Mundo de Qatar 2022, Joaquín se propuso estar presente en el próximo torneo. Aunque su verdadera pasión es la música y tocar la guitarra, se dio cuenta de que no lograba reunir el dinero necesario de esa manera. Fue entonces cuando decidió aprender a cortar el pelo, guiándose por videos en Internet y haciéndolo de forma autodidacta.
“La primera persona a la que le corté el pelo tenía rulos. Fue un corte complicado, pero salió bien; a partir de ahí, mis compañeros empezaron a confiar en mí, y rápidamente formé una buena base de clientes”, relató Joaquín, originario de Villa Pueyrredón, quien se convirtió en el peluquero de muchos de sus compañeros gracias a su destreza y precios accesibles.
Su emprendimiento comenzó de manera modesta en su habitación, donde su cama y escritorio se llenaban de pelos. Esto lo llevó a convertir un cuarto desocupado de la casa familiar en su propio salón de corte. Trabajando sin descanso, Joaquín logró ahorrar y avanzar hacia su meta de asistir al Mundial.
Cuando cumplió 18 años, le comunicó a su padre su deseo de viajar a Montevideo para ver un partido de la Selección argentina contra Uruguay. Lo que no reveló fue que ya tenía los pasajes y la entrada. Sin el permiso paterno, decidió escaparse de casa para poder ir.
Esta anécdota refleja su fervor por la Selección y su tenacidad para hacer realidad su sueño de ir al Mundial. Sin embargo, la organización de su viaje a Estados Unidos no estuvo exenta de desafíos.
“Empecé a buscar pasajes y hoteles cuatro meses antes del Mundial, y al principio tenía el dinero necesario, pero enfrenté algunas complicaciones y terminé decidiendo todo un mes antes. Para entonces, los precios ya habían aumentado”, expresó Joaquín, quien dejó la compra del alojamiento y las entradas para el final.
Cinco días antes del viaje, encontró una buena oferta en un hostel y no dudó en reservar, a pesar de que tenía pocas referencias sobre el lugar. Además, al llegar al aeropuerto, vivió un nuevo momento afortunado: “Un hombre que viajaba con su hijo me contó que, debido a su separación, tenía entradas de más y me ofreció venderme una al costo”. Por motivos económicos, Joaquín solo adquirió la entrada para el primer partido contra Argelia.
Con una valija cargada de peines, tijeras y máquinas de cortar pelo, Joaquín llegó a Kansas City y comenzó a conectar con la gente en la puerta del hotel donde se alojaba la Selección. Así, tuvo la oportunidad de atender a periodistas reconocidos e incluso al hermano de Emiliano “Dibu” Martínez.
Por cuestiones financieras, Joaquín, apodado “El abanderado” por llevar siempre una banda celeste y blanca, optó por no viajar a Dallas y se trasladó directamente a Miami, donde la Selección se enfrentará a Cabo Verde en un partido decisivo.
A pesar de ir “paso a paso”, Joaquín tiene claro que ha alcanzado metas que antes parecían inalcanzables. Sus nuevos sueños lo llevan a anhelar cortarle el pelo a algún miembro de la AFA. “No necesito que sea un jugador. Con que sea el cocinero, el utilero o alguien que trabaje en la AFA, ya estaría encantado, porque todos son parte del mismo equipo. Nadie es más que nadie”, concluyó.


