Shell, Axion y Puma aumentaron los combustibles hasta 5% mientras YPF mantiene sus precios
La petrolera estatal, que concentra alrededor del 55% del mercado minorista, había advertido que una permanencia prolongada del barril en torno a los USD 100 podría hacer necesario un ajuste en los valores de las naftas.
Los incrementos aplicados por las otras tres compañías forman parte de un esquema de amortiguación de precios, conocido como buffer, mediante el cual las empresas buscan evitar que las variaciones internacionales del petróleo se trasladen de manera inmediata y completa al consumidor.
Durante las últimas semanas, el crudo se ubicó por encima de los USD 100, mientras que los precios de los combustibles en los surtidores argentinos equivalen aproximadamente a entre USD 80 y USD 85. La diferencia entre ambos valores comenzó a presionar sobre los márgenes de las compañías.
Desde YPF explicaron que el mecanismo de amortiguación permite absorber temporalmente parte de los movimientos del petróleo. El objetivo es evitar un esquema de subas y bajas constantes en los surtidores ante cambios bruscos en la cotización internacional.
La decisión de YPF de mantener sus precios mientras otras compañías los incrementan genera además un desafío comercial para la empresa. Una diferencia a favor en los surtidores puede atraer una mayor cantidad de consumidores, pero también implica vender un mayor volumen a valores inferiores respecto de otras petroleras. La compañía debe, por lo tanto, administrar el equilibrio entre participación de mercado y rentabilidad.
La evolución del petróleo internacional agrega incertidumbre. Los niveles de inventarios globales y las tensiones geopolíticas pueden generar movimientos importantes en las cotizaciones en períodos breves. En ese contexto, desde YPF remarcaron la sensibilidad del mercado ante acontecimientos vinculados con los principales países productores.
Un escenario en el que el barril permaneciera durante un período prolongado alrededor de los USD 100 tendría, según la posición expresada por la compañía, un impacto directo sobre los precios locales debido al funcionamiento del mercado. Al mismo tiempo, se planteó que la volatilidad reciente dificulta anticipar que ese nivel vaya a sostenerse durante un período extenso.
El comportamiento actual de los combustibles también puede analizarse a partir de la relación entre los precios mayoristas y el valor internacional del petróleo. Ese indicador permite observar cuánto se mueven los derivados respecto de su principal materia prima y, por lo tanto, cómo evoluciona el margen de refinación.
Entre 2023 y mediados de 2024, la relación entre los precios mayoristas de los combustibles sin impuestos y el petróleo crudo se mantuvo relativamente estable, alrededor de los 100 puntos.
La dinámica cambió durante 2025, en paralelo con la desregulación del mercado. Desde el segundo trimestre de ese año, el indicador comenzó a subir de manera sostenida, pasando de niveles próximos a 100 puntos hasta alcanzar aproximadamente 130 hacia el cierre de 2025. Ese movimiento reflejó que los precios mayoristas de los combustibles habían aumentado por encima de la cotización del crudo.
Durante los primeros meses de 2026 se produjo una corrección. Después de mantenerse cerca de los 130 puntos en enero, el indicador descendió hasta alrededor de 100 entre abril y mayo, reduciendo buena parte de la diferencia acumulada durante la segunda mitad del año anterior.
Posteriormente, la relación volvió a incrementarse. Entre junio y septiembre de 2026 registró una suba inicial y luego una moderación, en un período en el que el precio internacional del petróleo se había mantenido cerca de los USD 80.
El indicador pasó de aproximadamente 114 puntos en junio a 128 en julio, el máximo registrado recientemente. En agosto bajó a unos 122 puntos y en septiembre se ubicó cerca de 116.
Desde el máximo de julio, la relación disminuyó alrededor de 12 puntos, equivalente a casi un 9%. A pesar de esa reducción, permaneció ligeramente por encima del nivel registrado en junio.
Los datos de septiembre muestran que los precios de los combustibles todavía acumulan una evolución superior a la del petróleo crudo tomando como referencia marzo de 2023, aunque la diferencia se redujo respecto de los niveles alcanzados a fines de 2025 y durante julio de 2026.
En este escenario, las decisiones que adopten las principales petroleras sobre los precios de los combustibles estarán condicionadas por la evolución del crudo internacional, los márgenes de refinación y la estrategia comercial de cada compañía.


