A 220 días del derrumbe, vecinos de Arroyo Venado siguen esperando la reconstrucción del puente
La distancia entre ambos lugares, que antes era de aproximadamente 25 kilómetros, pasó a ser de unos 70 kilómetros debido al desvío. La situación afecta especialmente a los productores que necesitan trasladar maquinaria, herramientas e insumos y también genera preocupación ante posibles emergencias sanitarias, debido a que Carhué cuenta con una guardia pediátrica que no está disponible en Guaminí.
Desde el derrumbe, los vecinos realizaron distintos reclamos ante las autoridades municipales y provinciales. Según relataron, hace unos 80 días el intendente de Adolfo Alsina, Javier Andrés, y el subsecretario de Hidráulica de la Provincia, Néstor Álvarez, habían anunciado la construcción de un paso provisional. Sin embargo, aseguran que esa alternativa todavía no fue ejecutada.
Actualmente, desde el Gobierno bonaerense se indicó que la reconstrucción se realizará en octubre a través de la Dirección Provincial de Hidráulica. El intendente de Guaminí, José Augusto Nobre Ferreira, confirmó que las tareas comenzarían a mediados de ese mes y estimó que estarán terminadas en 30 días.
Los vecinos, sin embargo, cuestionan el tiempo transcurrido y sostienen que los anuncios realizados hasta ahora no se tradujeron en una solución concreta. También señalan que quedó descartada una propuesta presentada por los propios habitantes y productores durante una Asamblea Pública realizada el 8 de julio, en la que participaron representantes de los municipios de Adolfo Alsina y Guaminí, además de entidades y residentes de la zona.
Según explicaron, aquella iniciativa contaba con un informe de viabilidad elaborado por una empresa de ingeniería y distintos presupuestos para ejecutar la obra. Los vecinos sostienen que, de haberse avanzado oportunamente con ese proyecto, el paso podría encontrarse actualmente en funcionamiento.
Mientras tanto, se intentó utilizar como alternativa un vado ubicado por debajo del puente, que anteriormente permitía el paso de maquinaria que por sus dimensiones o peso no podía circular por la estructura principal. Los productores propusieron reforzar ese sector con piedras y escombros para permitir provisoriamente el tránsito de vehículos, pero el agua volvió a arrastrar los materiales colocados en dos oportunidades.
La situación tiene un impacto directo sobre la actividad agropecuaria. Uno de los productores de la zona explicó que antes del derrumbe podía atravesar el puente hasta seis veces por día con maquinaria y herramientas para prestar servicios de pulverización. Con el nuevo recorrido, los traslados demandan una distancia considerablemente mayor. El vado tampoco constituye una alternativa segura para los equipos agrícolas: según relató, algunas personas quedaron atrapadas y se produjeron daños en cosechadoras y carros utilizados para transportar combustible.
El corte también expuso las dificultades que puede generar una emergencia médica. El productor recordó que, en enero de 2023, su hijo sufrió una hemorragia cerebral cuando tenía apenas 20 días de vida. La familia decidió trasladarlo inicialmente a Carhué porque allí había una guardia pediátrica, desde donde posteriormente fue derivado de urgencia a Bahía Blanca. El niño sobrevivió y actualmente tiene tres años, aunque presenta secuelas.
A partir de esa experiencia, el productor planteó su preocupación por una eventual emergencia en las actuales condiciones. Un traslado desde Arroyo Venado hasta Carhué, que antes implicaba recorrer unos 25 kilómetros, ahora requiere aproximadamente 70 kilómetros.
La falta de avances también generó malestar durante una reciente visita a la zona del ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis. Según el relato de los vecinos, durante una conferencia el funcionario fue consultado sobre el estado del puente y tuvo que recibir explicaciones del intendente de Carhué sobre cuál era la estructura a la que se hacía referencia.
Ante esa situación volvió a mencionarse la posibilidad de una obra provisoria para octubre. Para los productores, el anuncio se suma a una serie de compromisos anteriores que todavía no se concretaron.
En paralelo, los vecinos habían analizado una alternativa para financiar directamente la obra. La propuesta contemplaba que productores de Guaminí y Carhué aportaran recursos propios para ejecutar el paso y que posteriormente se acordara con los municipios un mecanismo de reintegro a través de la red vial. La iniciativa avanzó en conversaciones, pero finalmente quedó paralizada.
El intendente de Guaminí sostuvo que el municipio no dejó de atender los reclamos de los productores y señaló que la propuesta técnica presentada por ellos fue analizada. Explicó que, debido a que el puente se encuentra sobre un curso hídrico natural y forma parte de una red vial interjurisdiccional, la obra requiere autorizaciones de la Dirección Provincial de Hidráulica y de Vialidad.
El jefe comunal también afirmó que los municipios no pueden ejecutar obras sobre arroyos sin cumplir con las normas correspondientes, debido a las posibles consecuencias sobre la seguridad hídrica de toda la cuenca. Según explicó, para evitar que una licitación extendiera los plazos durante aproximadamente un año, se gestionó junto con la Provincia una alternativa vinculada a una obra de contención de Adolfo Alsina.
La previsión oficial es que los trabajos comiencen a mediados de octubre y concluyan en unos 30 días. Mientras tanto, los residentes de Arroyo Venado continúan reclamando una solución para recuperar una conexión que consideran fundamental para la actividad productiva, los traslados cotidianos y el acceso a servicios de la región.


