La posible salida de Rafecas dejaría cinco juzgados vacantes en Comodoro Py y podría demorar nuevas designaciones
La postulación llegó este martes a la Cámara Alta y lleva las firmas del presidente Javier Milei y de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. La iniciativa fue impulsada por el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques y propone que Rafecas ocupe la Vocalía 7 del tribunal de Casación, encargado de revisar las sentencias de los 30 tribunales orales en lo criminal de la Ciudad de Buenos Aires.
Actualmente, el magistrado está al frente del Juzgado Federal 3 y también subroga desde hace cuatro años el Juzgado Federal 6, que había quedado vacante tras la salida de Rodolfo Canicoba Corral. Su eventual traslado dejaría sin titular ambos despachos, aunque la vacante que generaría su promoción se sumaría a otros cuatro juzgados que ya funcionan sin autoridades definitivas.
La situación de los tribunales de Retiro refleja un problema que se arrastra desde hace varios años. Uno de los cargos pendientes es el que ocupaba Sergio Torres, quien dejó el juzgado en 2019 para incorporarse a la Suprema Corte bonaerense y cuya cobertura lleva siete años sin resolverse. También permanecen vacantes los despachos que pertenecían a Canicoba Corral, quien renunció en julio de 2020; Claudio Bonadio, fallecido en febrero de ese mismo año; y Luis Rodríguez, quien se jubiló en febrero de 2023.
La eventual aprobación del nombramiento de Rafecas elevaría a cinco la cantidad de juzgados sin titular, lo que dejaría prácticamente a la mitad de los doce tribunales de instrucción en esa situación.
El problema se produce mientras el Ministerio de Justicia busca acelerar la cobertura de cargos en todo el Poder Judicial. Desde marzo, cuando Mariano Cúneo Libarona dejó la cartera, se remitieron al Senado 189 pliegos que ya cuentan con aprobación y promulgación presidencial. Por su parte, el Consejo de la Magistratura tiene otras 71 ternas elaboradas para avanzar con nuevas designaciones.
El objetivo oficial es reducir el porcentaje de vacantes judiciales, que actualmente alcanza el 35,6% del total de cargos. En el caso de las fiscalías, la proporción llega al 46%.
Sin embargo, la próxima modificación en la integración del Consejo de la Magistratura podría generar nuevas demoras. El organismo, responsable de organizar los concursos y elaborar las ternas para cubrir los juzgados, cambiará su composición el 18 de noviembre. Ese recambio también alcanzará a los integrantes de las subcomisiones que intervienen en los procesos de selección.
Ante ese escenario, no se descarta que las nuevas autoridades revisen integralmente los concursos que ya atravesaron distintas etapas. Si esa posibilidad se concreta, la designación de jueces para los tribunales vacantes podría postergarse todavía más.
Uno de los procesos afectados es el concurso 433, convocado para cubrir el juzgado que había ocupado Sergio Torres. El expediente permanece demorado en la Comisión de Selección desde el 26 de noviembre de 2025. La primera terna propuesta incluye a Diego Arce, Lionel Guillermo Gómez Barbella y Julio César Di Giorgio.
La nómina complementaria, ordenada según el mérito obtenido, está integrada por Maximiliano Iturburu, Julio Gonzalo Miranda, Viviana Helena Sánchez Rodríguez, Raúl Alejandro Roust y María Elisa Gaeta.
Otro procedimiento relevante es el concurso 450, que reúne la selección de magistrados para los juzgados 6, 9 y 11, anteriormente ocupados por Canicoba Corral, Rodríguez y Bonadio, respectivamente.
En ese proceso se aprobaron dos ternas. La primera está integrada por Gonzalo Segundo Rua, Pablo César Cina y Mabel Elena Castelnuovo, mientras que la segunda incluye a Albertina Anatonia Caron, Matías Alejandro Latino y Raúl Alejandro Roust.
La lista complementaria está conformada por Pablo Javier Flores, Federico Agustín Gasipi, Javier Teodoro Álvarez, Leandro Gabriel D’Ascenzo, Carlos Ezequiel Oneto y Santiago Emmanuel Zurzolo Suárez.
La posible revisión de estos procedimientos dependerá de las decisiones que adopten los nuevos integrantes del Consejo de la Magistratura y de las prioridades que establezcan para su gestión.
A las dificultades para cubrir los cargos se suma un proyecto oficial que busca modificar la estructura de Comodoro Py. La propuesta contempla reducir de cuatro a tres las salas de la Cámara Federal de Casación Penal, que actualmente tiene tres jueces cada una, y disminuir también la cantidad de juzgados de instrucción.
Por el momento, la reforma no aparece entre las prioridades inmediatas del Consejo. Además, las dificultades del oficialismo para reunir apoyos parlamentarios para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y aprobar el Presupuesto 2027 complican las posibilidades de avanzar con una modificación estructural que requiere acuerdos políticos.
Mientras tanto, las vacantes continúan cubriéndose mediante el sistema de subrogancias, que permite que jueces en funciones asuman temporalmente la responsabilidad de otros despachos.
El propio Rafecas tiene a su cargo dos juzgados: el Federal 3, del que es titular, y el 6, que ocupa de manera provisoria. Una situación similar atraviesa Ariel Lijo, titular del Juzgado Federal 4, quien subroga desde comienzos de este año el despacho 11, que pertenecía a Bonadio.
También Sebastián Ramos, además de conducir su propio juzgado, tiene a su cargo el número 9, mientras que Julián Ercolini subroga el despacho que dejó Sergio Torres.
De esta manera, un mecanismo pensado para resolver situaciones transitorias se convirtió en una herramienta habitual para garantizar el funcionamiento de los tribunales federales de Retiro, donde se concentran investigaciones de relevancia institucional y económica.
La candidatura de Rafecas se apoya en un concurso judicial realizado en 2018 para integrar la Cámara de Casación. Su postulación se produce después de que no prosperara su candidatura para ocupar el cargo de procurador general de la Nación.
La definición del Senado y la nueva conformación del Consejo de la Magistratura serán determinantes para establecer cómo continuará el proceso de designaciones y si se mantienen las ternas ya aprobadas o se revisan los concursos pendientes.


