El petróleo cae casi 2% ante expectativas de una desescalada en Medio Oriente, pero sigue en máximos de seis meses
El barril de Brent, referencia para los mercados europeos, cayó un 1,89% y cotizó a USD 114,51. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, registró una pérdida del 2,19% y se ubicó en USD 101 por barril.
El retroceso llegó después de una semana de fuertes subas, impulsadas por nuevos ataques de los hutíes contra instalaciones estratégicas en Arabia Saudita. En ese contexto, el Brent acumuló un avance del 6%, mientras que el WTI aumentó un 2,3%. Durante las últimas jornadas, las cotizaciones también habían sumado cerca de USD 3 por barril.
La evolución del mercado continúa condicionada por el conflicto entre los hutíes, que operan desde Yemen, y la coalición encabezada por Arabia Saudita, que respalda al gobierno yemení reconocido internacionalmente. Los enfrentamientos se intensificaron luego de que los hutíes avanzaran hacia el estrecho de Bab el-Mandeb, un paso estratégico para el transporte marítimo en el acceso al mar Rojo.
Otro factor de preocupación es la posibilidad de interrupciones en el suministro de crudo desde el golfo Pérsico. Los ataques iraníes contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz, una vía fundamental para el comercio mundial de petróleo, alimentaron los temores de los operadores y contribuyeron al incremento de los precios registrado la semana pasada.
Al mismo tiempo, comenzaron a surgir señales de posibles gestiones diplomáticas para reducir la tensión regional. Una delegación de mediadores de Qatar llegó el domingo a Teherán en el marco de un esfuerzo coordinado con Estados Unidos para contener la escalada. Además, se esperaba para este lunes una reunión de representantes de alto nivel de Arabia Saudita, Turquía y Pakistán con autoridades iraníes, en lo que se presentaba como el primer diálogo de ese nivel desde que los ataques hutíes pasaron a ocupar un lugar central entre los riesgos del conflicto regional.
Sin embargo, los movimientos diplomáticos no estuvieron acompañados por una interrupción de las acciones militares. El Ejército iraní informó el domingo que había derribado un dron de ataque estadounidense en el espacio aéreo de Bandar Abás, mientras desde Washington se mantenían las advertencias sobre la posibilidad de una nueva ofensiva contra Irán.
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió que su país respondería de manera “desproporcionada” y “aplastante” ante eventuales ataques de Irán o de sus aliados. También sostuvo que los servicios de inteligencia habían detectado posibles planes para desestabilizar al país mediante acciones que afectaran las elecciones generales previstas para el martes.
En un mensaje difundido en redes sociales, Netanyahu afirmó que existían indicios de que Irán y las fuerzas aliadas podrían intentar alterar el proceso electoral mediante ataques.
La tensión también se reflejó en las declaraciones de los hutíes. Este lunes, su portavoz, Yahya Saree, aseguró que el grupo había lanzado un misil contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, en Riad. Horas antes, la coalición militar liderada por Arabia Saudita había informado que interceptó y derribó un proyectil que se dirigía hacia la capital saudí.
La combinación de enfrentamientos, amenazas militares y gestiones diplomáticas mantiene la incertidumbre sobre el abastecimiento energético internacional. Aunque las expectativas de una eventual desescalada contribuyeron a la caída de las cotizaciones durante la jornada, los precios del Brent y del WTI permanecen elevados por los riesgos que persisten sobre las principales rutas de transporte de petróleo.


