El polémico episodio en Floresta revive la expulsión de Zidane en el Mundial de 2006
La jornada ya había comenzado tensa, marcada por enfrentamientos entre la hinchada local y la Policía de la Ciudad, que culminaron en una represión con balas de goma, lo que provocó un retraso de media hora en el inicio del partido. La tensión aumentó aún más debido a las controvertidas decisiones arbitrales de Lamolina.
El primer momento polémico se produjo a los 68 minutos, cuando el árbitro sancionó un penal a favor de Godoy Cruz por una supuesta mano de Purita, quien tenía los brazos pegados al cuerpo. A pesar de la indignación local, el penal se mantuvo. Sin embargo, el delantero Martín Pino erró el remate, lo que ofreció un respiro momentáneo al partido antes de la próxima controversia.
El episodio que captó la atención mundial se suscitó a los 43 minutos de la segunda parte, cuando el árbitro sancionó otra pena máxima incorrectamente. Axel Rodríguez estaba en camino al gol cuando fue detenido por Iván Zafarana; aunque la falta fue real y el defensor recibió tarjeta roja, la infracción claramente ocurrió fuera del área.
La decisión de Lamolina de volver a sancionar un penal desató la furia del equipo local, que confrontó al árbitro. En ese contexto, los jugadores mostraron en sus teléfonos las repeticiones que evidenciaban el error. Tras una interrupción de 26 minutos marcada por protestas intensas, expulsiones en el banco local y la invasión de cerca de 100 personas al campo, Lamolina finalmente revocó su decisión, argumentando que su asistente le había indicado el error.
“Nunca vi el celular. Todo el tiempo busqué mirar para otro lado, aunque sea mirar a la nada porque sabía que esa situación era compleja y que había que resolverla incluso con la fuerza policial. Si en algún momento yo hacía contacto visual con esta persona o con el teléfono, obviamente el pensamiento iba a ser que yo, a través de una imagen en un teléfono, podía cambiar una decisión. Y eso sería gravísimo”, afirmó Lamolina, justificando su retractación en base a la sugerencia de su asistente.
Este insólito suceso en Floresta evocó el famoso cabezazo de Zidane a Marco Materazzi en la final del Mundial de 2006. La reacción violenta del entonces jugador del Real Madrid le costó la expulsión por parte de Elizondo, aunque este no observó el incidente en directo.
En una época en que el VAR no existía, Elizondo dependió de la comunicación con el cuarto árbitro, el español Luis Medina Cantalejo, quien le alertó sobre la situación y permitió al juez argentino tomar la decisión de expulsar a Zidane.
“Cuando Materazzi cayó, la pelota estaba en el otro lado del campo y yo estaba siguiendo el juego. Al principio creía que estaba fingiendo”, reconoció Elizondo en una ocasión. Sin embargo, siempre ha perdurado la duda de si el árbitro se basó en la pantalla gigante del estadio para tomar su decisión de expulsar al astro francés.
“Había muchas dudas. Estaba claro que algo había pasado y yo no lo había visto. Escuché la voz de Luis Medina Cantalejo en mis auriculares: ‘Horacio, Horacio, yo lo he visto. Ha sido un cabezazo muy violento de Zidane a Materazzi, justo en el pecho’, me dijo”, relató el árbitro.
Ni el asistente más cercano a la jugada, Darío García, ni el juez de línea, Rodolfo Otero, pudieron observar con claridad la agresión.
La tardanza de Elizondo en tomar una decisión despertó las suspicias del director técnico de Francia, Raymond Domenech, quien cuestionó la intervención del cuarto árbitro, alegando que el mismo había visto la jugada a través de un monitor cercano a su zona, lo que sería una acción prohibida por el reglamento. Medina Cantalejo negó esta acusación, pero la duda en torno a lo ocurrido sigue presente hasta hoy.


