17 septiembre, 2026

El nuevo pentatlón moderno debuta en los Juegos Suramericanos: un argentino construyó la pista y finalizó cuarto

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En la primera edición de los Juegos Suramericanos celebrados en Santa Fe 2026, el nuevo pentatlón moderno hizo su debut. Esta versión del deporte nació tras la reciente cita olímpica de París, donde se reemplazó la equitación por una carrera de obstáculos. Esta modalidad se suma a la esgrima, la natación y el laser run, que combina carrera a pie con tiro. En el Estadio Municipal Jorge Newbery de Rosario se instaló una pista que atrajo la atención de muchos, similar, aunque a menor escala, a las del popular programa televisivo “American Ninja Warrior”. En esta ocasión, la delegación argentina celebró la medalla de oro de la chubutense Catalina Serio en la prueba individual femenina, mientras que Franco Serrano, un referente del pentatlón en el país, terminó en cuarto lugar en la categoría masculina. Para el bonaerense, de 25 años, competir en este escenario fue especialmente relevante, ya que fue el encargado de su construcción.

“Cuando se sacó la equitación y se introdujo esta carrera de obstáculos, el pentatlón se convirtió en un deporte completamente renovado, con nuevas instalaciones. Todos los países tuvieron que adquirir la única pista que existe, que es de una marca checa, y con algunos elementos que provienen de China. Traerla aquí es una locura, una inversión monumental y una logística compleja. Pensé que no quería llegar a Los Ángeles 2028 y que la pista me llegara un año antes de los Juegos, mientras que el resto ya contaría con ella desde hace tres años para prepararse. Por eso se me ocurrió fabricarla con la ayuda de mi padre, que se dedica al desarrollo de obras”, comentó Serrano en diálogo tras finalizar su participación en la competencia individual.

“Él la diseñó, yo también. Mientras viajaba, observaba, tomaba medidas y filmaba las pistas homologadas en Mundiales o Copas del Mundo. Así fui desarrollando todo junto a mi padre y un grupo de amigos que trabajan en el sector. Esto comenzó a fines de 2024 y en 2025 logramos construir la primera pista y colocarla en el CeNARD, tras mucho esfuerzo y dedicación. Luego fuimos mejorando aspectos constructivos y ahora tenemos una segunda pista aquí; ambas cumplen con las medidas homologadas”, continuó el deportista.

“Están diseñadas para Sudamérica, porque requieren poco mantenimiento. La pista de Buenos Aires está en funcionamiento desde hace un año y ocho meses y lo único que se hizo fue ajustar un tornillo que se había aflojado; ni siquiera se ha retocado la pintura”, agregó.

El empeño de Franco y su padre permitió que Argentina tuviera la primera pista homologada del continente para esta nueva disciplina, lo que le otorgó una ventaja competitiva sobre otros países de la región.

“Otros países se tomaron un poco más de tiempo para avanzar en esta área. Gracias a nuestra pista, pudimos entrenar antes la parte de obstáculos con los atletas más jóvenes, que no practicaban la equitación. En el caso de atletas como Serrano, que se preparaba para París 2024, el proceso fue un poco más largo, pero se ajustó muy bien a esta nueva prueba, lo que demuestra su capacidad física”, señaló Leandro Corradini Martínez, entrenador del seleccionado nacional.

La pista cuenta con ocho obstáculos, de los cuales dos son elegidos mediante un sorteo previo a la competencia. En Rosario, los participantes deben enfrentar escalones flotantes, una rueda oscilante y escaleras que se mueven, utilizando sus brazos para avanzar. También hay muros, volantes giratorios de los que hay que aferrarse, escalones inclinados, anillas y una rampa final que debe ser escalada a gran velocidad. Esta serie de desafíos requiere una combinación de equilibrio, coordinación, fuerza en los brazos y agilidad, lo que modifica completamente el perfil del atleta que se dedica a esta modalidad.

“El cambio fue complicado para algunos. La equitación requería un enfoque más técnico, mientras que esta nueva disciplina es más física, por lo que los atletas deben estar en una mejor forma física. Esto hizo que muchos de la antigua generación abandonaran el deporte. Pocos pudieron adaptarse, ya que implica un mayor compromiso con la preparación física para poder afrontar una prueba tan exigente, además de las otras disciplinas que también demandan esfuerzo”, analizó Corradini Martínez.

A pesar de las críticas y la nostalgia que algunos sienten por los saltos de equitación, Serrano opina que la modificación ha sido muy beneficiosa.

“El pentatlón de antes es un capítulo cerrado. Aunque lo extraño, lo hago con una buena perspectiva y sin desear volver atrás. Estoy encantado con el crecimiento que ha tenido el deporte a nivel mundial a causa de este cambio. Las Copas del Mundo ahora cuentan con un 20 por ciento más de atletas. Los torneos son mucho más competitivos. Esta vez terminé cuarto y superé a tres atletas de la categoría junior, lo que me llena de satisfacción. Además, el cambio también ha permitido que se equilibren un poco las condiciones entre los países, en términos económicos. Antes, la organización de torneos y los entrenamientos eran bastante costosos. Ahora, aquellas naciones que antes tenían dificultades están avanzando. Por ejemplo, Venezuela logró clasificar a tres atletas en la final, y valoro enormemente el esfuerzo de ellos y sus entrenadores”, reflexionó.

“No fue algo desafiante que sufrí. Más bien, resultó ser un reto positivo. Es un desafío emocionante aprender una nueva disciplina; es divertido, gratificante y te hace sentir el esfuerzo y el progreso. Creo que todo ha sido favorable”, concluyó.

Catalina Serio logró la única medalla argentina en la primera jornada de definición del pentatlón moderno. La joven de 16 años se subió al primer lugar del podio tras una actuación destacada en la prueba individual femenina, acumulando 1.404 puntos, superando a las ecuatorianas Sol Naranjo, que obtuvo la plata con 1.370 puntos, y Lucianna Aroca, que se llevó el bronce con 1.369 puntos.

Serio obtuvo 244 puntos en esgrima y 286 en natación, donde logró un tiempo de 1m02s93. También sumó 343 unidades en el circuito de obstáculos, que completó en 34s24, y en la última disciplina, que combina carrera y tiro, consiguió 531 puntos. No fue necesario que liderara ninguna de las cuatro pruebas, ya que fue segunda en las tres primeras y alcanzó el cuarto mejor tiempo en la última para consagrarse campeona.

Las otras representantes argentinas, Nerea Luna y Martina Armanazqui, finalizaron en las posiciones cuarta y quinta, respectivamente.

En la prueba masculina, Serrano fue el mejor de los argentinos, quedando en cuarto lugar con 1.555 puntos, a tan solo 14 del venezolano Albert Rivas, quien conquistó la medalla de bronce. Por su parte, Vladimir Dovichi cerró en noveno lugar y Nelson Espeleta ocupó el 11° puesto.

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