Sturzenegger cuestionó los convenios de la construcción y defendió el crecimiento de la energía
El funcionario sostuvo que existe una interpretación según la cual algunas de las actividades que más están creciendo tienen poca capacidad para generar empleo. En ese sentido, rechazó la idea de que la expansión de la energía implique necesariamente una menor creación de puestos laborales.
Su crítica se concentró especialmente en la construcción, un sector que atraviesa una etapa de contracción. Sturzenegger cuestionó a Camarco por los convenios acordados con la UOCRA y consideró que esos acuerdos tienen impacto sobre los costos de la actividad, que definió como elevados.
En agosto, los trabajadores de la construcción recibieron una suba del 1,9% sobre los salarios básicos. Durante junio y julio, el acuerdo entre Camarco y la UOCRA había contemplado además el pago de sumas mensuales no remunerativas para distintas categorías de trabajadores.
Los cuestionamientos del ministro se produjeron mientras los indicadores oficiales muestran una caída de la actividad. De acuerdo con los últimos datos del Indec mencionados en el análisis, la construcción registró en julio una variación negativa del 4,5% interanual.
La evolución del empleo presenta, sin embargo, un comportamiento diferente. En junio, los puestos de trabajo del sector aumentaron 1,2% frente al mismo mes del año anterior. En el acumulado de enero a junio de 2023, el indicador registró un incremento de 0,5% respecto del mismo período del año previo.
Desde el sector de la construcción, Gustavo Weiss, presidente de la Cámara de Construcción, planteó una situación más desfavorable y afirmó que en los últimos tres años se perdieron 120.000 puestos de trabajo. Según su descripción, la actividad actualmente no continúa cayendo, pero tampoco logra recuperar un sendero de crecimiento y permanece estabilizada.
El ministro también vinculó la evolución del empleo y los salarios con el proceso de apertura comercial y el crecimiento de las exportaciones. Según su planteo, una economía con mayor participación en el comercio exterior genera condiciones para ampliar sus ventas al mundo, mientras que las restricciones a las importaciones terminan afectando la capacidad exportadora.
Sturzenegger sostuvo que el comportamiento del peso también estará relacionado con ese proceso. Su argumento es que, si Argentina consigue triplicar sus exportaciones, la moneda tenderá a fortalecerse en términos reales.
El funcionario explicó que los países que atraviesan períodos de fuerte crecimiento de sus exportaciones suelen experimentar una apreciación de sus monedas y consideró que ese escenario debe ser contemplado al analizar la evolución futura de la economía argentina.
Para Sturzenegger, una moneda más fuerte genera una presión adicional sobre la competitividad, pero esa situación no debería resolverse mediante una reducción de los salarios. Por el contrario, sostuvo que el objetivo debe ser incrementar la productividad, especialmente en aquellas actividades vinculadas con las exportaciones.
En ese sentido, planteó que una economía capaz de elevar su productividad y sostener mejores salarios debe considerar ese resultado como positivo. Para el ministro, el desafío consiste en generar las condiciones que permitan aumentar la competitividad sin que ello implique una reducción de los ingresos de los trabajadores.


