28 agosto, 2026

Las exportaciones de semilla de girasol se dispararon 875% en el primer semestre

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Las exportaciones argentinas de semilla de girasol registraron un fuerte crecimiento durante el primer semestre de 2026. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las ventas externas del producto aumentaron 875,4% en valor respecto del mismo período de 2025, como resultado de una suba del 14,1% en los precios y un incremento del 754,5% en las cantidades exportadas.

El salto estuvo explicado principalmente por el mayor volumen despachado, mientras que la mejora de los precios tuvo una incidencia menor. El crecimiento de la semilla de girasol fue muy superior al registrado por otros productos agropecuarios durante el mismo período: las exportaciones de trigo aumentaron 43,1%; las de maíz, 6,7%; las de carne bovina, 43,2%; y las de aceite de girasol, 84,6%. En este último caso, las cantidades exportadas crecieron 56,9% y los precios, 17,6%.

En paralelo, el complejo girasolero alcanzó exportaciones por US$2075 millones durante los primeros seis meses del año, frente a los US$907 millones registrados en igual período de 2025. La mejora interanual fue del 128,7% y permitió que el complejo se ubicara como el octavo mayor exportador del país, con una participación del 4,2% sobre el total de las ventas externas de bienes.

De acuerdo con el Indec, se trató del mayor valor alcanzado por el complejo girasolero durante un primer semestre desde 2002. Dentro de la cadena, el aceite de girasol concentró el 64,1% de las exportaciones, las semillas representaron el 27,9% y las harinas y pellets explicaron el 8%. La participación de las semillas equivale a unos US$580 millones sobre el total exportado por el complejo.

El comercio estuvo concentrado principalmente en tres destinos. India recibió exportaciones por US$725 millones, la Unión Europea por US$590 millones y el conjunto de los demás países de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), por US$165 millones. Entre esos mercados concentraron el 51,6% de las ventas externas del complejo.

El fuerte aumento de las exportaciones de semilla se vinculó con una combinación de mayor producción argentina y una menor disponibilidad de materia prima en países que tradicionalmente abastecen el mercado internacional. La última campaña local estuvo marcada por récords de superficie sembrada, rendimiento de grano por hectárea y rendimiento de aceite durante la molienda.

A ese escenario se sumó una modificación en la demanda internacional. La menor disponibilidad de girasol en Europa, asociada a una campaña débil en el hemisferio norte, llevó a empresas con capacidad de molienda en esa región a buscar mayores volúmenes de grano argentino. Esto impulsó de manera excepcional las exportaciones de girasol sin procesar, pese a que históricamente la cadena argentina se caracteriza por una mayor participación del aceite en sus ventas externas.

De todos modos, el aceite de girasol continúa siendo el principal producto de la cadena y tiene un papel central en la formación del precio que recibe el productor por el grano. Durante el primer semestre concentró casi dos tercios de las exportaciones del complejo, según las cifras oficiales.

El contexto internacional también favoreció al sector. Desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, los precios internacionales del girasol se mantuvieron por encima de los niveles previos al conflicto, con un impacto especialmente marcado en el mercado del aceite. Antes de la guerra, ambos países representaban aproximadamente el 55% de la producción mundial de grano de girasol y el 80% de las exportaciones de aceite.

La situación se vio reforzada por una cosecha débil en el hemisferio norte. La nueva producción de esa región comenzará a ingresar al mercado a partir de octubre, por lo que, hasta entonces, la menor disponibilidad de materia prima contribuye a sostener los precios internacionales y abre una oportunidad para las exportaciones argentinas.

Las condiciones del mercado también impulsaron nuevas inversiones en capacidad industrial y elevaron las expectativas para la próxima campaña. La intención de siembra pasó de 2,85 millones a 3 millones de hectáreas, mientras los primeros lotes ya comenzaron a implantarse en el norte del país.

El crecimiento del complejo girasolero se produjo dentro de un escenario de expansión general de las exportaciones argentinas. Durante el primer semestre, las ventas externas de bienes alcanzaron los US$49.511 millones, un 24,6% más que en el mismo período de 2025. El incremento respondió a una mejora del 9% en los precios y del 14,2% en las cantidades.

Entre los diez principales complejos exportadores, el girasol fue el segundo que más creció, solamente por detrás del litio, cuyas ventas avanzaron 186,3%.

Las perspectivas para la próxima campaña también podrían modificar la posición de Argentina en el mercado mundial de aceite de girasol. Si la producción se acerca a las 7 millones de toneladas previstas por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el país podría ubicarse como el tercer mayor exportador mundial de aceite, con una participación estimada de entre el 13% y el 14% del mercado.

En los últimos cinco años, la participación argentina en las exportaciones mundiales de aceite de girasol habría pasado de alrededor del 7% al 14%, lo que implica prácticamente duplicar su presencia en el mercado internacional.

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