El 67% de los empleos porteños está expuesto a la inteligencia artificial generativa
El Índice de Exposición Ocupacional a la IA Generativa (IEOIAG) ubicó a la Ciudad en 0,353, sobre una escala de 0 a 1. El indicador mide el nivel en que distintas tareas pueden verse afectadas por herramientas capaces de redactar informes, analizar datos, programar, responder consultas o elaborar presentaciones.
Desde el CESBA aclararon que una mayor exposición no implica necesariamente la desaparición de puestos de trabajo. El índice analiza tareas específicas y no ocupaciones completas, por lo que el resultado busca identificar los sectores en los que la transformación laboral podría ser más importante.
El estudio analizó 39 grupos ocupacionales. Los oficinistas y empleados de atención al público aparecen como los trabajadores con mayor exposición, con un índice de 0,642. Luego se ubican los profesionales de tecnologías de la información, con 0,517; los trabajadores de negocios y administración, con 0,502; y los empleados contables, con 0,453.
En el extremo contrario se encuentran los trabajadores de limpieza y asistencia, con un índice de 0,118; los oficiales de la construcción, con 0,123; los peones, con 0,144; y los conductores, con 0,237.
También existen diferencias según el sector de actividad. La administración pública registra un índice de exposición de 0,423, mientras que el conjunto de las actividades vinculadas con finanzas, tecnologías de la información y servicios profesionales alcanza 0,420. Estos sectores representan alrededor del 35% de la fuerza laboral porteña.
En los niveles más bajos aparecen la construcción, con 0,212, y el servicio doméstico, con 0,150.
El nivel educativo también presenta una relación con la exposición. Entre quienes no completaron la educación secundaria, el índice es de 0,230, mientras que alcanza 0,312 entre quienes terminaron ese nivel y 0,378 entre quienes cuentan con estudios superiores completos. El mayor nivel se registra entre quienes tienen estudios superiores incompletos, con 0,405.
Según el análisis, en este último grupo tienen una presencia importante los estudiantes universitarios y terciarios que trabajan en puestos administrativos, de oficina y atención al cliente. La particularidad de la IA generativa frente a otras etapas de automatización es que puede intervenir no solo en tareas manuales, sino también en actividades cognitivas como redactar, analizar información, programar y sintetizar contenidos.
La exposición también aumenta entre los trabajadores de mayores ingresos. El índice alcanza 0,281 entre el 20% con menores ingresos y sube a 0,385 entre el 20% con mayores ingresos.
También se observan diferencias por género. Las mujeres asalariadas que se desempeñan en ocupaciones operativas presentan un índice de exposición de 0,484, frente a 0,341 entre los hombres de la misma categoría.
La diferencia está relacionada con la composición de los empleos. Las mujeres tienen mayor presencia en actividades administrativas y de atención al público, mientras que los hombres se concentran en sectores como conducción, industria, construcción y seguridad. Por edad y género, las mujeres de entre 16 y 24 años registran el mayor nivel de exposición, con un índice de 0,389.
El indicador de la Ciudad de Buenos Aires, de 0,353, se ubica cerca del registrado para Singapur, de 0,366, y por encima de los correspondientes al Reino Unido, Estados Unidos y Francia, que presentan índices de 0,331, 0,322 y 0,318, respectivamente. El índice nacional de Argentina se ubica en 0,292.
La comparación debe tomarse con cautela, ya que el indicador porteño corresponde a una ciudad mientras que los otros valores corresponden a países. Además, la estructura económica de Buenos Aires está fuertemente concentrada en los servicios, mientras que los indicadores nacionales incluyen también regiones industriales y rurales.
El estudio señala que cerca de la mitad de los trabajadores porteños, unas 776.000 personas, ya utilizan sistemas informatizados como principal herramienta de trabajo. Por eso, el análisis plantea que la incorporación de la inteligencia artificial no es un fenómeno futuro para las ocupaciones más expuestas, sino una transformación que ya comenzó.
El objetivo del índice no es determinar cuántos puestos de trabajo desaparecerán, sino identificar qué áreas del mercado laboral presentan mayor exposición y, por lo tanto, podrían atravesar los cambios más significativos a partir de la expansión de la inteligencia artificial generativa.


