La Justicia embargó cuentas de Flybondi por una deuda fiscal que supera los $1.250 millones
La medida fue dispuesta por los juzgados federales de Ejecuciones Fiscales Tributarias N°1, 2 y 4 y tiene carácter cautelar, por lo que no implica la suspensión de las operaciones de la aerolínea. El objetivo es garantizar el eventual cobro de las obligaciones reclamadas por el organismo recaudador.
Según surge de los expedientes, la mayor parte de la deuda corresponde a retenciones del impuesto a las ganancias, por $915.238.669,21. A ese monto se suman $207.932.266,08 correspondientes al IVA y $133.298.772,02 vinculados con bienes personales. En total, la deuda impositiva alcanza los $1.256.469.707,31.
ARCA solicitó además incorporar un 15% adicional en concepto de intereses y costas, calculados de acuerdo con las tasas correspondientes a cada período. Con ese agregado, el monto reclamado asciende a $1.444.940.163,41.
El organismo pidió que el embargo alcance cuentas corrientes, cajas de ahorro, inversiones a plazo fijo, cuentas de títulos, cajas de seguridad y otros activos de la compañía. También solicitó que la medida comprenda tanto los fondos existentes al momento de la notificación como aquellos que ingresen posteriormente, hasta cubrir el total de la deuda.
En caso de que entre los bienes embargados haya moneda extranjera, títulos públicos, acciones u otros valores que no estén expresados en pesos, ARCA solicitó que las entidades financieras procedan a su venta y transfieran el dinero obtenido a las cuentas del organismo.
Además del embargo, el organismo reclamó la inhibición general de bienes de Flybondi, con inscripción en los registros correspondientes a la propiedad inmueble y automotor.
La resolución judicial estableció finalmente un embargo general sobre las cuentas bancarias, aunque dejó fuera las cajas de seguridad y los fondos correspondientes a haberes jubilatorios. La medida será instrumentada mediante un oficio al Banco Central a través del Sistema de Oficios Judiciales.
El fallo también contempla la posibilidad de que Flybondi entregue los fondos embargados para cancelar total o parcialmente la deuda. Si la compañía no efectúa el pago, deberá presentar las excepciones que considere correspondientes dentro de un plazo de cinco días hábiles.
La situación fiscal se suma a las dificultades que atraviesa la aerolínea, que continúa vendiendo pasajes luego de obtener autorización de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), aunque actualmente no opera vuelos. La compañía también mantiene deudas salariales e indemnizatorias con más de 700 exempleados y enfrenta distintos pedidos de quiebra.
Los trabajadores denunciaron que llevan más de tres meses sin cobrar salarios adeudados ni indemnizaciones correspondientes a despidos y acuerdos de retiro voluntario homologados por el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (Seclo).
Ante la falta de respuestas de la empresa, los exempleados iniciaron acciones judiciales contra COC Global Enterprise, grupo que asumió el control de Flybondi en junio de 2025.


