Gobernadores buscan una mesa antikirchnerista y Bullrich advierte que el escenario electoral condiciona los acuerdos
“Están pensando más en las elecciones que en los proyectos”, afirmó la senadora al referirse a los mandatarios provinciales y a la pérdida de respaldo para algunos capítulos de la iniciativa.
El debate dejó en evidencia que el calendario electoral comenzó a influir en las negociaciones políticas. Los gobernadores empezaron a evaluar con mayor atención sus estrategias de cara a los próximos comicios y su relación con el Gobierno nacional.
La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete fue recibida con una mirada positiva por parte de varios mandatarios provinciales, quienes valoran su perfil dialoguista y sus vínculos políticos. Sin embargo, también consideran que enfrenta el desafío de sostener acuerdos en un escenario de mayor tensión.
Algunos gobernadores impulsan la idea de una convocatoria amplia para construir un espacio común de cara al próximo proceso electoral, con el objetivo de establecer acuerdos básicos y transmitir previsibilidad.
Desde la Casa Rosada, en cambio, sostienen que por ahora la estrategia debe centrarse en reuniones bilaterales con cada provincia y que una convocatoria general debería realizarse cuando estén más avanzadas las negociaciones.
En ese marco, funcionarios nacionales continuarán con encuentros con mandatarios provinciales mientras buscan respaldo para su agenda legislativa.
La votación de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada expuso diferencias entre el oficialismo y algunos aliados provinciales. Varios gobernadores plantearon reparos sobre determinados puntos del proyecto, especialmente en lo relacionado con la Ley de Tierras.
Entre quienes expresaron su rechazo a ese capítulo estuvieron mandatarios de distintas provincias, mientras que otros sectores provinciales también influyeron en la decisión de retirar modificaciones del proyecto original.
Desde el Gobierno consideran que lo ocurrido fue una situación puntual y descartan que implique un cambio definitivo en la relación con los gobernadores. No obstante, reconocen que una repetición de dificultades similares podría afectar la capacidad de negociación del oficialismo en el Congreso.


