21 agosto, 2026

La energía generó un superávit de US$892 millones en julio y Vaca Muerta volvió a impulsar las exportaciones

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La balanza comercial energética registró en julio un superávit de US$892 millones, pese a tratarse de un período en el que históricamente aumentan las importaciones de gas natural licuado (GNL) y electricidad debido a la mayor demanda invernal.

El resultado estuvo impulsado principalmente por el crecimiento de las exportaciones, que alcanzaron los US$1.506 millones. El petróleo de Vaca Muerta tuvo un papel central, acompañado por un fuerte incremento de los volúmenes enviados al exterior.

Las cantidades exportadas aumentaron 67,6% interanual, mientras que los precios tuvieron una mejora del 19,5%. De esta manera, el incremento de las ventas externas estuvo explicado principalmente por un mayor volumen de productos colocados en los mercados internacionales.

El petróleo crudo fue el principal componente de este desempeño. En julio, las exportaciones crecieron 144% interanual y superaron los US$1.000 millones. En el acumulado de 2026, las ventas externas de petróleo alcanzan aproximadamente los US$5.700 millones.

Con estos valores, el crudo se ubicó como el segundo producto más exportado por el país, detrás del maíz y por delante de las distintas variedades de soja. El avance refleja el peso creciente de Vaca Muerta en las exportaciones argentinas y una mayor participación del sector energético frente al tradicional predominio agroindustrial.

Otros productos también contribuyeron al resultado. Las exportaciones de nafta alcanzaron US$55 millones, las de gas natural sumaron US$49 millones y las de butanos licuados llegaron a US$24 millones.

Entre los principales destinos de las exportaciones energéticas se encuentran Estados Unidos, Chile, China y Brasil. Estados Unidos concentró compras por US$2.368 millones, seguido por Chile, con US$1.735 millones; China, con US$500 millones; y Brasil, con US$397 millones.

En el aporte al crecimiento del saldo comercial, el sector de Energía y Combustibles explicó alrededor de US$744 millones adicionales, cerca del 68% del incremento total de US$1.093 millones.

Las importaciones energéticas, en tanto, alcanzaron los US$614 millones en julio, con una caída del 7,3%. El GNL representó US$264 millones y la electricidad, US$136 millones, ambos entre los principales productos importados del mes.

El gasoil también mostró una reducción significativa. Las compras externas cayeron 48,2% y quedaron en US$99 millones. La disminución se produjo pese a la mayor demanda energética del invierno y refleja una menor necesidad de recurrir a este combustible importado para abastecer la generación eléctrica.

En el acumulado del año, la balanza comercial energética presenta un superávit de US$6.835 millones, con exportaciones superiores a los US$9.100 millones e importaciones cercanas a los US$2.300 millones.

El resultado adquiere relevancia porque se produjo durante los meses de mayor demanda estacional, cuando tradicionalmente aumentan las compras externas de GNL, gasoil y electricidad. El crecimiento de las exportaciones de petróleo y gas permitió compensar esas necesidades y mantener un saldo positivo.

Para los próximos meses, la evolución del sector energético aparece acompañada por el desempeño de la minería y del sector agropecuario. En este contexto, las proyecciones contemplan que el superávit comercial anual podría superar los US$20.000 millones, frente a los US$11.320 millones registrados en 2025.

El resultado de julio refuerza esa perspectiva: en un mes de elevada demanda interna, el sector energético generó cerca de US$900 millones de saldo positivo, con el petróleo entre los principales productos de exportación del país.

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