Más de 27.000 empresas cerraron en los últimos dos años y medio: los sectores más impactados
Los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) muestran una reducción en la cantidad de empresas con trabajadores registrados durante los primeros años de la gestión de Javier Milei. En noviembre de 2023, un mes antes del inicio del actual Gobierno, el país contaba con 511.337 empleadores registrados, mientras que en abril de 2026, último dato informado por el organismo, la cifra había descendido a 484.095. La diferencia representa 27.242 empresas menos en poco más de dos años.
Cabe señalar que la medición de la SRT contempla únicamente a aquellas compañías que cuentan con al menos un empleado registrado. Por ese motivo, el relevamiento no incluye a trabajadores independientes, empresas unipersonales ni actividades informales, por lo que la cantidad real de unidades productivas que dejaron de funcionar podría diferir de la registrada oficialmente.
En paralelo, también se produjo una baja en el número de trabajadores registrados. El total pasó de 9.840.290 empleados en noviembre de 2023 a 9.515.777 en abril de 2026, lo que implica una pérdida de 324.513 puestos de trabajo formales.
Por cantidad de empresas cerradas o que dejaron de estar registradas, el comercio fue la actividad más afectada en términos absolutos. El sector pasó de 149.038 a 141.753 firmas, una disminución de 7.285 empresas, equivalente a una caída del 4,9%. En segundo lugar se ubicó transporte y almacenamiento, que redujo su cantidad de empleadores de 39.394 a 32.965, con 6.429 firmas menos y la mayor caída porcentual del período: 16,3%.
También registraron retrocesos los servicios inmobiliarios, que perdieron 3.935 empresas al pasar de 29.621 a 25.686, y la industria manufacturera, que redujo su cantidad de unidades productivas de 49.556 a 46.005, una baja de 3.551 firmas.
Entre los sectores con mayores descensos aparecen además los servicios profesionales, que pasaron de 31.011 a 28.431 empresas, con una pérdida de 2.580 empleadores, y la agricultura, que bajó de 53.554 a 51.355, con 2.199 firmas menos. En tanto, la construcción pasó de 21.672 a 19.774 empresas, una reducción de 1.898 unidades.
Sin embargo, no todos los sectores tuvieron una evolución negativa. Cinco actividades lograron incrementar la cantidad de empresas registradas durante los primeros 29 meses de la administración Milei. El mayor crecimiento correspondió a servicios de asociaciones y personales, que incorporó 2.023 nuevas empresas. También aumentaron los empleadores en actividades administrativas, que sumaron 1.026 firmas, al pasar de 11.468 a 12.494.
Otros sectores que terminaron el período con saldo positivo fueron explotación de minas y canteras, con 28 empresas más, y electricidad y gas, que incorporó 12 empleadores adicionales. A esa lista se suma la administración pública, que registró un incremento de 67 unidades productivas, aunque no pertenece al sector privado.
La situación cambia al analizar la evolución del empleo registrado por actividad. En este caso, la industria manufacturera fue el sector más perjudicado: perdió 81.795 puestos de trabajo, al pasar de 1.214.714 a 1.132.919 empleados. La construcción también mostró una fuerte contracción laboral, con una caída de 74.840 puestos, al reducirse de 476.710 a 401.870 trabajadores.
El transporte y almacenamiento volvió a ubicarse entre las actividades más afectadas, con una pérdida de 65.605 empleos registrados. Un caso particular fue el de la administración pública, que pese a sumar empresas registradas, redujo su cantidad de trabajadores en 63.535 puestos.
En cambio, el comercio, que encabezó la pérdida de empresas, tuvo una reducción laboral más moderada: pasó de 1.259.584 a 1.250.041 trabajadores, una diferencia de 9.543 empleos. Esto indicaría que una parte importante de las firmas que dejaron de figurar en los registros correspondía a empresas pequeñas o de menor escala.
Al mismo tiempo, algunos sectores muestran un proceso inverso: menos empresas, pero más trabajadores registrados. Es el caso de la agricultura, que perdió 2.199 empleadores, pero incorporó 28.223 trabajadores, al pasar de 338.378 a 366.601 empleados. Una situación similar ocurrió en salud, donde la cantidad de empresas cayó de 19.241 a 19.097, aunque el empleo aumentó en 15.970 puestos, de 367.221 a 383.191 trabajadores.
Estos datos reflejan que la caída en la cantidad de empresas no siempre se traduce en una reducción proporcional del empleo. En algunos sectores puede estar vinculada a procesos de concentración de la actividad, donde una menor cantidad de firmas reúne una mayor cantidad de trabajadores.


