Estudiantes de La Plata rumbo a la NASA: Buscan financiamiento para su proyecto espacial
El reto culminará en una fase final que se llevará a cabo en Virginia, Estados Unidos, del 4 al 7 de junio, donde se pondrán a prueba la creatividad, la capacidad de solucionar problemas y la formación técnica de esta nueva generación de ingenieros. El grupo, conocido como “CanSat UNLP CDR”, está integrado por Abril Santamaría (21), Elías Nehuén Aquino Jurado (24), Valentín Pérez Cerutti (23), Santiago Russo Martínez (24), Joaquín Pagani (22), Clara Panella Novillo (19), Santino Spassarini (20), Allan Eloy Olivito (25), Bautista Mateo Hernández (20) y Facundo Garbino (26).
El eje de la competencia radica en el diseño y construcción de un CanSat, un dispositivo que, como lo explicó Russo Martínez, “se diseña, ensaya y construye, siguiendo una serie de restricciones impuestas por los organizadores, con el objetivo de simular una misión espacial real”. La palabra CanSat se origina de la combinación de “lata” y “satélite”, refiriéndose a una estructura de aproximadamente 40 centímetros de largo y 15 de diámetro. “Lo interesante es que obliga al equipo a resolver problemas similares a los que enfrenta un satélite o una cápsula espacial real: estructura electrónica, comunicaciones aerodinámicas, software, energía y la recuperación segura de una carga útil”, añadió el estudiante. El reto técnico es significativo: el dispositivo debe ser lanzado por un cohete a una altitud de 1000 metros, estabilizarse durante el descenso, desplegar un paracaídas de forma autónoma y, finalmente, liberar una cápsula protectora que contiene un huevo, el cual debe aterrizar en perfectas condiciones.
Este último aspecto no es un capricho, sino una representación simbólica de una carga científica extremamente delicada. Como señala Russo Martínez, “el sistema tiene que desplegarse correctamente, estabilizarse, controlarse aerodinámicamente y seguir transmitiendo datos de manera autónoma. El desafío es que miles de cosas tienen que salir bien al mismo tiempo”. La clasificación de este grupo de La Plata no fue fruto de la casualidad, ya que en su revisión técnica inicial, conocida como Preliminary Design Review, lograron un puntaje sobresaliente de 95,04%. Bautista Hernández explicó el éxito en esta fase: “Creemos que el jurado pudo notar un desarrollo muy completo, con un trabajo de más de 200 páginas donde los requerimientos estructurales y electrónicos fueron cumplidos de manera exitosa y todas las preguntas de los jueces fueron respondidas correctamente”.


