Un médico que trató a Maradona sostiene que debió ser enviado a un centro de rehabilitación tras la operación
En el marco de este segundo juicio por la muerte del emblemático futbolista, el médico Schiter, que asistió a Maradona durante su rehabilitación en Cuba, aseguró: “No sabía quiénes eran los médicos de la domiciliaria, supongo que había alguien a cargo”. Añadió que en una atención domiciliaria se elabora una historia clínica como si el paciente estuviera en un sanatorio, pero en su hogar.
El testimonio de Schiter incluyó su participación en la autopsia, donde reveló: “Después de esas dos oportunidades, tuve un llamado de Claudia Maradona porque me pidió si podía participar como veedor en la autopsia, dije que sí y lo hice”.
Durante su relato, el fiscal Ferrari solicitó mostrar imágenes del cuerpo de Maradona, lo que llevó a Claudia y Gianinna a abandonar la sala. Schiter, describiendo una de las fotografías que mostraba los signos de fallecimiento, dijo: “Lo evidente que se ve es una gran distensión abdominal, algo de edema en el miembro superior izquierdo, no alcanzo a ver mucho más. En el abdomen inferior derecho veo algunas imágenes conocidas como livideces, que se presentan luego de la muerte”.
Schiter también aclaró su papel durante la autopsia: “A la autopsia fui en calidad de veedor, no me autorizaban a dar una opinión profesional de un procedimiento de autopsia porque habré presenciado dos o tres en toda mi vida. La calidad de un veedor apunta a la transparencia. Cuando me llaman, es para arrojar transparencia, no hay otra cosa. Estar ahí presente me pareció muy ilustrativo en el caso”.
Además, el médico mencionó que los profesionales que trataban a Maradona no aceptaron su recomendación de enviarlo a una clínica y optaron por continuar con el tratamiento de internación domiciliaria. “Con mi sugerencia, esa reunión termina con la propuesta, donde había familiares, hermanas de Maradona y algunas de las hijas, no recuerdo a quién. No estoy seguro, pero creo que estaba Luque, no lo tengo claro, tengo la sensación de que estaba. Hubo una especie de cuarto intermedio, donde no participé. Volvieron y me dijeron que no aceptaron la propuesta y que se iba a ir con un dispositivo de internación domiciliaria”, explicó.
También indicó que sugirió la incorporación de acompañantes terapéuticos, quienes tenían experiencia en el manejo de consumos problemáticos. “La otra cosa que empezaba a tener era sugerir acompañantes terapéuticos, que me lo aceptaron. Tenían experiencia en consumos de sustancias y controlar este tipo de cosas”, insistió.
Finalmente, Schiter facilitó una descripción del proceso de internación domiciliaria, indicando: “De la internación domiciliaria no escuché las características, no conocí el sitio. En una domiciliaria nosotros íbamos a ver a un paciente y la idea era externarlo. En ese caso, si yo me llevaba a un paciente, yo era el médico de la internación domiciliaria. El médico solicita los requerimientos. Enfermería las 24 horas, médicos y kinesiólogos”.


