3 noviembre, 2026

Caputo defendió el rumbo económico ante empresarios y anunció cuatro medidas de alivio para las pymes

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El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el programa económico del Gobierno durante la Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), donde aseguró que el país cuenta con estabilidad fiscal, monetaria y cambiaria. También sostuvo que el crecimiento de las exportaciones permitirá garantizar la disponibilidad de divisas y respaldar incluso un eventual proceso de dolarización.

Durante su exposición, el funcionario buscó transmitir previsibilidad a los empresarios y destacó las perspectivas de los sectores energético y minero como motores de generación de dólares. Según afirmó, el país tendrá una mayor disponibilidad de divisas en los próximos años, un factor que consideró fundamental para quienes evalúan realizar inversiones de mediano y largo plazo.

En ese contexto, sostuvo que el volumen actual de exportaciones resulta suficiente para respaldar cualquier proceso de dolarización. Además, aseguró que durante la gestión de Javier Milei se terminó el problema de la restricción externa y atribuyó las dificultades históricas de la economía argentina a un modelo que, según su diagnóstico, perjudicaba a los sectores con mayores ventajas competitivas.

Caputo también retomó una de las ideas que el Presidente había expresado meses atrás ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuando destacó el potencial de la balanza comercial argentina. En aquella oportunidad, Milei había proyectado un superávit comercial de US$25.000 millones y remarcado el cambio de posición del sector energético, que pasó de registrar un déficit de US$5.000 millones a un superávit estimado en US$10.000 millones o más.

El ministro sostuvo que la economía ya no enfrenta las mismas dificultades para conseguir divisas y destacó que los argentinos continúan ahorrando en dólares, mientras que las importaciones pueden realizarse con mayor libertad y sin los mecanismos de corrupción que, según afirmó, caracterizaban al sistema anterior.

Buena parte de su discurso estuvo dedicada a cuestionar el funcionamiento económico de las administraciones anteriores. El titular del Palacio de Hacienda consideró que el país todavía atraviesa las consecuencias de años de desorden financiero y de pérdida de credibilidad internacional.

En particular, criticó las políticas vinculadas con los incumplimientos de deuda y sostuvo que la Argentina llegó a convertir los defaults en motivos de celebración. A su entender, esas decisiones tuvieron consecuencias económicas de largo plazo y todavía dificultan la recuperación de la confianza.

También cuestionó a los sectores empresariales que podrían preferir un escenario de inflación y corrupción porque, según planteó, permitía obtener ganancias con mayor facilidad que mediante la inversión y la competencia. No obstante, aclaró que esa postura no representa la visión de la mayoría de los industriales.

En otro tramo de la exposición, Caputo hizo referencia al escenario político y aseguró que el kirchnerismo perdió capacidad para presentarse como una alternativa de refugio frente a las dificultades económicas. También pidió a los empresarios que no consideren posible un regreso automático al modelo anterior.

Más allá de la defensa del programa económico, el ministro anunció cuatro medidas orientadas a aliviar la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas.

Entre las iniciativas se encuentra la suspensión de los embargos fiscales hasta mayo de 2027 y la ampliación de los planes de pago para compañías que mantienen deudas atrasadas con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

Además, se habilitará la posibilidad de utilizar saldos tributarios a favor para cancelar obligaciones pendientes y el Banco Nación impulsará nuevas líneas de financiamiento destinadas al sector productivo.

Caputo también anticipó que propondrá a los gobernadores avanzar en la eliminación del impuesto a los sellos. Al respecto, reconoció que el costo financiero representa uno de los principales problemas para las pymes y advirtió que su solución requiere medidas sostenidas en el tiempo.

Durante la misma jornada, el tesorero de la UIA y presidente de la Conferencia Industrial, Silvio Zurzolo, planteó la necesidad de que el Gobierno incorpore las demandas del sector productivo a sus decisiones económicas.

El dirigente reconoció la importancia de la estabilidad macroeconómica, pero señaló que debe convertirse en una herramienta para impulsar la producción, las inversiones y la generación de empleo.

También advirtió que las empresas necesitan perspectivas que vayan más allá de resolver sus obligaciones inmediatas y reclamó que la actividad industrial tenga un lugar central en la agenda oficial.

De esta manera, el encuentro dejó expuestas dos prioridades: la defensa oficial de la estabilización económica y el reclamo empresarial para que esas condiciones se traduzcan en mejores oportunidades de producción, financiamiento y crecimiento.

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