4 noviembre, 2026

Una empresa argentina de calzado premium entró en concurso preventivo y registra deudas financieras por $415,9 millones

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Una firma argentina dedicada a la fabricación y comercialización de calzado premium inició un concurso preventivo luego de que la Justicia comercial dispusiera la apertura del proceso el pasado 25 de septiembre. La resolución fue publicada este martes 3 de noviembre en el Boletín Oficial y fijó el 18 de diciembre como fecha límite para que los acreedores presenten sus solicitudes de verificación de créditos.

La compañía involucrada es Se Ve S.A., cuyo expediente quedó radicado en el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 24, bajo el número 18195/2026. El tribunal, a cargo de Guillermo M. Pesaresi y con intervención de la Secretaría N.º 48, designó como síndico a Enrique Raúl Pelle.

El procedimiento alcanza a quienes tengan acreencias originadas con anterioridad al 4 de septiembre de 2026, que deberán presentarse ante la sindicatura dentro del plazo establecido. La apertura del concurso preventivo no significa que la empresa haya quebrado, sino que habilita una instancia judicial para intentar reorganizar sus compromisos y alcanzar un acuerdo de pago con sus acreedores, bajo supervisión del tribunal.

De acuerdo con los registros de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la sociedad acumulaba en septiembre de 2026 obligaciones por $415,9 millones con entidades del sistema financiero.

El principal compromiso correspondía al Banco Santander Argentina, por un total de $290,7 millones, clasificado en situación 4, una categoría que refleja un elevado riesgo de insolvencia. Una calificación equivalente presentaba la deuda de $95,4 millones registrada con Garantizar SGR.

En tanto, la obligación con Banco Galicia ascendía a $29,8 millones y se encontraba en situación 1, correspondiente a una condición normal de cumplimiento. De esta manera, los dos compromisos ubicados en la categoría de mayor riesgo concentraban aproximadamente el 93% del endeudamiento financiero informado.

Sin embargo, las cifras del BCRA no representan la totalidad de las obligaciones de la sociedad. Se trata exclusivamente de compromisos declarados por entidades financieras, por lo que pueden quedar afuera de ese registro deudas comerciales, impositivas, laborales y otros pasivos que eventualmente sean reclamados durante el proceso judicial.

Por el momento, el edicto no establece cuál es el monto total de las acreencias que deberán verificarse. Una estimación más completa podría conocerse a partir de los informes que deberá presentar la sindicatura, cuyos vencimientos están previstos para el 8 de marzo y el 22 de abril de 2027.

El cronograma judicial también contempla una audiencia informativa para el 18 de octubre de 2027. El período de exclusividad, instancia durante la cual Se Ve S.A. podrá negociar una propuesta con sus acreedores, finalizará el 25 de octubre de ese mismo año.

El inicio del proceso judicial coincide con una etapa en la que la marca venía comunicando públicamente su posicionamiento comercial, con especial énfasis en sus precios, la presentación de colecciones y el esquema de producción local.

Entre sus últimos mensajes, la firma explicó que había decidido no realizar liquidaciones por el cambio de temporada y cuestionó la dinámica de la industria del calzado, caracterizada por adelantar lanzamientos, aplicar descuentos anticipados y acelerar la renovación de productos. Bajo esa postura, sostuvo que busca mantener precios coherentes durante toda la temporada y que el valor de una colección no pierde vigencia por un cambio de calendario.

También planteó que sus lanzamientos responden a las condiciones climáticas: presentar colecciones de invierno cuando llegan las bajas temperaturas y propuestas de verano cuando comienza el calor.

Otro de los ejes de su comunicación estuvo relacionado con la posibilidad de fabricar calzado a precios más bajos. En ese sentido, la empresa explicó que una reducción significativa de los costos requeriría modificar aspectos centrales de su producción, como el uso de cuero genuino, los forros de cuero, los herrajes desarrollados especialmente, los componentes de calidad y la mano de obra especializada.

Según la postura comercial de la compañía, competir mediante precios más bajos también podría implicar simplificar los diseños, fabricar grandes cantidades de modelos idénticos o trasladar la producción a mercados con costos inferiores. La firma consideró que esos cambios afectarían la identidad que busca sostener.

La fabricación nacional ocupa un lugar central en ese posicionamiento. La empresa defiende la producción local, el trabajo de mano de obra argentina y el desarrollo de calzado pensado para tener una vida útil prolongada. Además, cuenta con locales comerciales en Recoleta y San Isidro y un canal de ventas por internet.

Las dificultades económicas del negocio ya habían sido planteadas meses atrás por su fundadora, quien había señalado el impacto de la caída del consumo, los costos productivos y la necesidad de ofrecer alternativas de financiación. Entre las medidas adoptadas mencionó la incorporación de un sistema de preventa, que permite fabricar contra pedido y reducir la acumulación de mercadería en stock.

La compañía también había sostenido su decisión de no orientar su estrategia a competir exclusivamente por precio y mantener la producción en Argentina, pese a las dificultades que implica la estructura de costos y financiamiento.

Con la apertura del concurso preventivo, Se Ve S.A. ingresa ahora en una instancia formal de reorganización de sus obligaciones. El proceso judicial permitirá determinar el alcance de los créditos reclamados y abrir una etapa de negociación con los acreedores, de acuerdo con los plazos establecidos por la Justicia.

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