Flybondi entró en concurso preventivo: cómo es el escenario judicial, financiero y laboral de la aerolínea
La presentación fue asignada al Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi, con intervención de la Secretaría N° 47, encabezada por Santiago Medina. La solicitud había sido realizada por el estudio que representa a la compañía.
Con el concurso preventivo, la empresa busca establecer el monto de sus obligaciones al momento de la presentación y abrir una instancia de negociación con sus acreedores. El objetivo es avanzar hacia un acuerdo que permita eventualmente obtener una quita y ordenar su situación financiera.
Por ahora, la Justicia no determinó si existe conexidad con el concurso de OCA, otra compañía perteneciente al grupo COC Global. Ese expediente tramita ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 22, Secretaría N° 23.
El escenario presenta además una dificultad central para la aerolínea: deberá acreditar que reúne las condiciones necesarias para continuar con su actividad mientras se desarrolla el proceso concursal. La exigencia adquiere especial relevancia porque la compañía permanece sin realizar vuelos desde hace casi dos meses.
A esa situación se suma que el sitio web de la empresa dejó de funcionar, lo que impide tanto la comercialización de pasajes como la administración de reservas. En cuanto a la flota, actualmente hay tres aeronaves en el país que permanecen sin operar, mientras que otras diez fueron devueltas a sus arrendadores. Algunas de estas últimas todavía conservan matrícula argentina y permanecen a la espera de su regreso.
El frente laboral también representa uno de los principales problemas. La semana pasada, un grupo de extrabajadores se concentró frente a la Secretaría de Trabajo de la Nación, en la avenida Leandro N. Alem 650, para reclamar por la situación que atraviesan quienes trabajaron para la compañía.
Durante la protesta, representantes de los trabajadores fueron recibidos por la subsecretaria Claudia Testa. Entre los reclamos planteados estuvieron las demoras en la entrega de retiros voluntarios y la falta de pago de indemnizaciones correspondientes a despidos sin causa. Según lo expuesto por los manifestantes, la situación alcanza a alrededor de 1000 familias.
También señalaron que existen trabajadores que continúan vinculados a la empresa y que no habrían cobrado sus salarios.
En paralelo, la compañía acumula obligaciones con organismos públicos y acreedores privados. Sus cuentas fueron embargadas durante agosto y septiembre por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), respectivamente, por deudas que superan los $1500 millones en cada caso.
A esto se suman reclamos de proveedores y prestadores. Entre ellos figura un establecimiento hotelero que reclama aproximadamente $660 millones a la aerolínea.
La situación también derivó en reclamos judiciales de pasajeros afectados por la cancelación de reservas. Un relevamiento citado en la información señala que durante 2026 Flybondi canceló alrededor de 2400 vuelos y que unos 383.000 pasajeros resultaron afectados.
De acuerdo con ese mismo relevamiento, desde enero la empresa no habría procesado reembolsos correspondientes a los pasajeros perjudicados. Si se toma como referencia un ingreso mínimo de US$50 por pasajero y por tramo, el monto involucrado superaría los US$19 millones.
El concurso preventivo se abre así en un contexto marcado por la interrupción de las operaciones, una flota reducida y sin actividad, reclamos laborales, embargos y obligaciones pendientes con distintos acreedores.


