Profertil captó más de US$90 millones y avanza con inversiones para ampliar la producción de urea
Los fondos obtenidos estarán destinados a capital de trabajo, inversiones en bienes y equipamiento, financiamiento de operaciones y contratación de transporte de gas. Una parte central de los recursos tendrá como objetivo garantizar el funcionamiento de la planta que la compañía posee en Bahía Blanca.
La instalación cuenta con una capacidad anual de 1,3 millones de toneladas de urea granulada y 790.000 toneladas de amoníaco, con una participación cercana al 60% del mercado argentino.
El funcionamiento de Profertil está directamente relacionado con la disponibilidad de gas de Vaca Muerta, ya que el recurso se utiliza tanto como materia prima como fuente de energía para producir urea, el principal fertilizante nitrogenado utilizado por el sector agropecuario.
En ese contexto, el crecimiento de la producción gasífera de la cuenca neuquina resulta relevante para una actividad que todavía requiere importar parte de los insumos necesarios. De acuerdo con datos del INDEC, durante 2025 la Argentina importó 4,1 millones de toneladas de fertilizantes, un 28% más que en 2024 y el segundo volumen más elevado del siglo.
Dentro de ese total, los fertilizantes nitrogenados concentraron la mayor participación. La urea explicó buena parte de esas compras externas, con 2,10 millones de toneladas, equivalentes al 52% del total importado.
El potencial energético de Vaca Muerta también impulsa nuevos proyectos industriales en Bahía Blanca. Entre ellos se encuentra la inversión de US$2700 millones aprobada este año por Pampa Energía para construir una planta de urea con capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales.
El proyecto representa el ingreso de Pampa Energía al negocio agroindustrial y la colocará como competidora directa de Profertil. La iniciativa contempla la posibilidad de alcanzar ingresos de hasta US$890 millones anuales hacia 2030, con una proyección de exportar alrededor del 60% de la producción, principalmente hacia Brasil, además de reducir la necesidad de importar urea.
En paralelo, Adecoagro se convirtió a fines del año pasado en el principal accionista de Profertil. La operación se concretó en diciembre y permitió transferir el control que anteriormente estaba en manos de Nutrien y YPF.
La transacción se desarrolló en dos etapas y alcanzó un valor total de US$1200 millones. Como resultado, Adecoagro pasó a controlar el 90% del capital de Profertil, mientras que el 10% restante quedó en manos de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).
Tras el cambio accionario, la compañía analiza además la posibilidad de construir una nueva planta que permita duplicar la producción de fertilizantes en el país durante el mediano plazo. De concretarse, el negocio podría convertirse en uno de los principales motores operativos de Adecoagro, que también desarrolla actividades vinculadas con alimentos, cultivos, etanol y generación de energía renovable.
El desempeño reciente de Profertil acompaña este proceso de expansión. Durante el primer trimestre del año, la empresa registró una ganancia neta de US$43,8 millones, más del doble del resultado obtenido durante el mismo período de 2025.


