31 octubre, 2026

El Dibu Martínez mostró cómo quedó su mano tras atajar lesionado durante el Mundial

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Emiliano Martínez disputó todo el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá con una fractura en el dedo anular de la mano derecha. Se lesionó durante el calentamiento previo a la final de la Europa League, en la que el Aston Villa, su equipo en ese momento, venció por 3 a 0 al Friburgo. Aunque sentía dolor, el arquero marplatense completó los 90 minutos.

El guardameta llegó al principal torneo de selecciones con incertidumbre sobre su estado físico. Los especialistas le aconsejaron operarse, una intervención que lo habría mantenido fuera de las canchas durante dos meses y le habría impedido disputar el campeonato. Pero la cirugía no fue una alternativa para él: decidió no operarse para poder estar con la Selección Argentina.

El actual arquero del Chelsea eligió un tratamiento conservador, conocido en medicina como recuperación biológica. Primero le inmovilizaron la zona con yeso y luego emplearon una férula y vendajes especiales en forma de estribo para proteger el dedo mientras atajaba. Así, el hueso pudo consolidarse por sí solo mediante la formación de un callo óseo, tejido nuevo que une los fragmentos de la fractura.

Durante la recuperación, Martínez tomó precauciones en los entrenamientos previos al debut ante Argelia. Agradeció a sus compañeros de arco, Gerónimo Rulli y Juan Musso, por ayudarlo a practicar con pelotas de vóley, más livianas y blandas.

Este tipo de recuperación, sin embargo, puede dejar secuelas, como una posible deformidad en el dedo o dificultades para moverlo. En un video junto al periodista Gastón Edul, el propio Martínez mostró que, al intentar cerrar la mano derecha por completo, el anular queda parcialmente extendido. En la izquierda, en cambio, no ocurre lo mismo.

Aunque convive a diario con las molestias que le provoca el dedo torcido, atajar no representa un problema para Martínez. Según contó, aprendió a entrenar y jugar con férulas y vendajes de estribo muy ajustados, que le dan la firmeza que le falta al cerrar la mano.

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