7 octubre, 2026

Pablo, argentino en Francia: “Si sos ahorrativo, podés ahorrar hasta 1.000 euros por mes”

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Pablo González es un argentino que decidió mudarse a Francia, encontrando en el trabajo de lavaplatos una forma de vivir su experiencia en Europa sin tener que lidiar con los altos costos y el estrés del alquiler. A través de su canal de YouTube, Pablo comparte detalles sobre su rutina diaria, sus ingresos, los gastos que enfrenta en el país y su estrategia para ahorrar hasta 1.000 euros mensuales.

El joven, que también se dedica a crear contenido sobre viajes, subrayó que los empleos temporales pueden ser una excelente opción para quienes aún no dominan el idioma. Una de las alternativas es buscar puestos que incluyan alojamiento, lo que puede transformar considerablemente el presupuesto mensual de una persona recién llegada.

En su caso, Pablo aseguró haber conseguido un empleo cerca de Burdeos, en un pueblo turístico, que le proporciona vivienda. Si bien la oferta laboral no incluye comida, recibe un complemento adicional destinado a ese rubro.

Desde su perspectiva, Pablo compartió cuánto gana, cuáles son sus costos y cuánto podría ahorrar después de cubrir sus necesidades básicas y otras obligaciones.

El trabajo que realiza como „plongeur“ —quien se encarga de lavar platos y colaborar con varias tareas en la cocina— le garantiza un ingreso neto de 1.600 euros. Para poner en contexto, el salario mínimo en Francia es de aproximadamente 1.478 euros netos. Sin embargo, el aspecto que más impacta sus finanzas es el costo del alojamiento: “Es posible encontrar un trabajo que incluya alojamiento, y te aconsejo buscarlo”, enfatizó.

Su puesto le otorga habitación, pero debe abonar una cuota mensual de 165 euros. Además, dado que el trabajo no contempla alimentación, recibe un extra de 180 euros para cubrir ese gasto. Pablo estima que destina entre 300 y 400 euros mensuales al supermercado.

“Eso varía según tus hábitos alimenticios, qué tan indulgente seas y cómo te administres”, aclaró. También tiene un gasto de 8,99 euros para su celular, que le ofrece un plan con 250 GB de datos.

El argentino considera otros pequeños gastos como las suscripciones digitales y las clases de idioma, que suman alrededor de 50 euros al mes. Asimismo, destacó que antes de calcular el dinero que se puede ahorrar, es crucial tener en cuenta las obligaciones que quedan en Argentina: “Tenés que considerar también gastos adicionales que quizás no se visualizan al llegar”, advirtió.

Tomando en cuenta todos estos factores, Pablo estima que una persona puede gastar entre 700 y 800 euros mensuales si logra un alojamiento conveniente y gestiona bien sus recursos. “Si sos muy ahorrativo, te podrías quedar con hasta 1.000 euros”, afirmó. Durante sus primeros meses en Francia, Pablo solo pudo ahorrar entre 500 y 600 euros, ya que aún debía cubrir deudas en Argentina y también colaborar con su familia económicamente.

Más allá del empleo y del ahorro, la elección del lugar de residencia puede influir notablemente en la experiencia de un argentino en Francia. Hay ciudades que ofrecen diversas propuestas culturales, barrios históricos, parques, opciones gastronómicas y actividades al aire libre, además de un fácil acceso a la costa o a espacios naturales.

París se destaca por su vasta oferta de museos, monumentos, restaurantes, parques y eventos culturales durante todo el año. Lyon cautiva con su casco antiguo, su gastronomía y la posibilidad de visitar los Alpes. Toulouse, conocida como la ciudad rosa por el color de sus edificios, goza de una vibrante vida universitaria y numerosos espacios naturales.

Burdeos resulta atractiva para aquellos que prefieren un entorno más sereno, con arquitectura histórica, buena comida y viñedos circundantes. Desde allí, la costa atlántica se encuentra a un acceso relativamente sencillo. Nantes, por su parte, combina un rico patrimonio histórico, parques, iniciativas culturales y proximidad al océano.

Para quienes valoran el clima y desean vivir cerca del Mediterráneo, ciudades como Marsella, Niza y Montpellier brindan una experiencia diferente. La costa, las playas y las actividades al aire libre son parte de la vida cotidiana en estas localidades, que también permiten la exploración de diferentes puntos en el sur de Francia.

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