Carlos Carrasco, adiestrador canino, habla sobre el Pastor Alemán: “A nivel de cabeza, foco y concentración, creo que es insuperable”
“En mi opinión, la mejor raza de perro para esto es el Pastor Alemán”, afirmo Carrasco. Sin embargo, no tardó en establecer una comparación con otra raza famosa por sus habilidades laborales: el Pastor Belga Malinois.
El adiestrador detalló que el Malinois es un “súper perro” desde el punto de vista físico, aunque advirtió que puede presentar una sensibilidad particular. En contraste, resaltó ciertas cualidades del Pastor Alemán vinculadas a su comportamiento y capacidad de concentración.
Carrasco subrayó que esta es una perspectiva profesional y que su elección está orientada a perros de trabajo, y no como una recomendación general para quienes buscan una mascota.
Al justificar su preferencia, Carrasco se centró en varios aspectos clave. Uno de los argumentos más relevantes de su análisis es la fortaleza mental. Explicó que el Pastor Belga Malinois es a menudo descrito como un perro con “cabecita de cristal”, debido a su notable sensibilidad.
Si bien reconoce que el Malinois puede ser físicamente superior al Pastor Alemán, sostiene que este último destaca por su enfoque, concentración y equilibrio.
La base de la reflexión de Carrasco es un principio que repite antes de plantear su selección: no hay una única raza óptima para todas las personas y situaciones.
“¿Para qué querés el perro?”, cuestiona el adiestrador. A partir de esta interrogante, Carrasco propone una variedad de razas adecuadas para diferentes contextos, como perros ideales para convivir con familias, residir en apartamentos, ejercer funciones de guardia o acompañar a personas mayores.
De este modo, su elección del Pastor Alemán debe comprenderse dentro de un marco específico: perros de trabajo y utilidad. En otras categorías, Carrasco indica razas completamente distintas según las necesidades y características del entorno.


