El offside polémico en el encuentro entre Gimnasia de Jujuy y San Martín de Tucumán genera controversia en la Primera Nacional
Tras un fin de semana sin Torneo Clausura debido a la fecha FIFA, el fútbol argentino no estuvo exento de controversias arbitrales. Los incidentes al término del partido en Santiago del Estero, donde jugadores de Estudiantes y Rosario Central se vieron envueltos en una trifulca y Juan Sebastián Verón ingresó al campo para cuestionar a Darío Herrera por su cuestionable arbitraje, se sumaron a varios episodios en la Primera Nacional. Esta categoría, en plena etapa de resolución de ascensos, clasificación al Reducido y descensos, vivió una jornada nuevamente marcada por decisiones polémicas de los árbitros. La atención se centró en Jujuy, donde un offside inexistente durante el empate entre Gimnasia y San Martín de Tucumán provocó un nuevo debate sobre el arbitraje en el fútbol argentino. El equipo tucumano anotó un gol en la última jugada del partido, que lo situaba a un punto de los puestos de Reducido, pero fue anulado por una posición adelantada que no se había dado. En este contexto, el conjunto tucumano se retiró al descanso con un parcial de 2-0 a su favor, pero Gimnasia de Jujuy reaccionó y logró igualar el encuentro con dos goles en el segundo tiempo. En el tiempo añadido, San Martín anotó un gol que parecía decisivo, pero fue anulado por el segundo asistente, Gonzalo Ferrari, quien signaló un offside. Esta decisión generó el inmediato reclamo de los jugadores del equipo tucumano, que fueron despojados de tres puntos cruciales en su lucha por acceder al Reducido. Dado que no se dispone de VAR en esta categoría, la decisión del asistente fue irrefutable y no pudo ser reevaluada. La controversia se intensificó al concluir el partido, cuando surgieron denuncias sobre la actitud de la terna arbitral. Según informes, Bruno Amiconi, el árbitro, se habría burlado de la delegación de San Martín al despedirse de ellos con la frase: ‘Chau, ya están afuera’. En otro encuentro disputado en Floresta, All Boys concluyó 0-0 contra Colón en medio de un fuerte debate por dos goles anulados por el asistente Lucas Ripoli. En esta ocasión, los jugadores locales rodearon al asistente, visiblemente frustrados por las decisiones que decidieron el rumbo del partido. Ambos incidentes, ocurridos en el tramo final del encuentro, generaron una notable indignación entre los espectadores. En un encuentro adicional en Isidro Casanova, Almirante Brown perdió 1-0 frente a Acassuso, con un penal controvertido sancionado por Felipe Viola a los 10 minutos del segundo tiempo. El árbitro consideró que Leo Jara cometió falta sobre Santiago Bellatti, a pesar de que la jugada fue precedida por un contacto inofensivo. David Escalante ejecutó el penal y anotó el gol que definió el partido. En otro episodio, Los Andes venció a Deportivo Morón 2-1 en un partido que también estuvo marcado por decisiones arbitrales discutibles. Juan Cruz Robledo sancionó un penal por un supuesto agarrón de Juan Manuel Vázquez sobre Gonzalo Berterame, a pesar de las protestas de los jugadores de Lomas. Franco Fagúndez anotó para poner al Gallo en ventaja. Para agravar la situación, los futbolistas de Los Andes se sintieron agraviados por un claro penal no sancionado tras una patada en la cabeza que recibió Mauricio Asenjo dentro del área. Una situación insólita se suscitó en la definición del descenso del Federal A, donde Círculo Deportivo y Sol de Mayo debieron desempatar en Bahía Blanca. A pesar de que el encuentro terminó 1-1 tras los 90 minutos, el árbitro José Sandoval sorprendió al ordenar un alargue, en contraposición con lo regulado. Después de dos tiempos adicionales sin goles, se decidió finalmente la tanda de penales, como era inicialmente previsto. Círculo Deportivo se impuso en esta instancia y logró permanecer en su categoría, evitando así el descenso.


