Ecocarnes acumula cheques rechazados por $5866 millones y crece la preocupación por su situación financiera
La mayor parte de esos documentos corresponde a septiembre. Durante ese mes fueron registrados 200 cheques rechazados por $4727,6 millones. Entre los sectores afectados se encuentran productores y consignatarios de Buenos Aires y Entre Ríos.
El deterioro financiero también alcanzó a los trabajadores de la planta ubicada sobre la ruta 202, kilómetro 55, en San Fernando. De acuerdo con el gremio, la empresa registra aportes patronales parciales y mantiene impagos correspondientes a distintos meses de 2026, una situación que dejó a parte del personal sin cobertura de obra social.
En paralelo, existe la posibilidad de que la compañía se presente en concurso preventivo, con un pasivo que podría alcanzar los $35.000 millones, aunque todavía no se estableció una fecha para esa presentación. El informe financiero de la firma, además, registra una deuda con el sistema bancario de $41.469 millones a julio de 2026, vinculada a 20 entidades financieras. A esto se suman obligaciones mensuales estimadas en unos $1414 millones.
Pese a las dificultades, la planta continúa funcionando y mantiene entre 530 y 550 empleados. Su actividad principal es el procesamiento de ganado bovino, aunque actualmente trabaja muy por debajo de su capacidad. Durante la semana pasada, la faena promedió unos 300 animales diarios frente a un máximo de 900 cabezas, lo que representa alrededor del 30% de su capacidad.
El secretario general de la Federación de Sindicatos de los Trabajadores de la Carne y Afines, Gabriel Vallejos, señaló que está previsto un encuentro con uno de los dueños, Ernesto Bugallo, mientras el gremio aguarda definiciones sobre un eventual concurso preventivo. También sostuvo que la actividad no se detuvo y que los trabajadores continúan realizando esfuerzos para mantener el funcionamiento de la planta.
La situación de la cobertura médica es uno de los principales reclamos sindicales. Según Vallejos, las dificultades comenzaron aproximadamente un año atrás y desde entonces los trabajadores fueron sosteniendo la actividad pese a los problemas vinculados con los pagos. El gremio también manifestó su preocupación por las propuestas planteadas para reducir costos durante las negociaciones con la empresa, al considerar que podían afectar los salarios.
El impacto sobre la cadena de pagos se suma a las dificultades que atraviesa la propia actividad frigorífica. En el caso de Ecocarnes, además de los 232 cheques rechazados, existen 228 documentos con multas pendientes. La situación se agravó particularmente en septiembre, cuando se concentró una parte importante de los rechazos registrados.
El establecimiento también enfrenta una estructura de costos elevada para el actual nivel de actividad. Entre los gastos señalados aparece el consumo de electricidad: una planta de grandes dimensiones puede afrontar facturas cercanas a $300 millones mensuales, un costo que se vuelve más difícil de sostener cuando disminuye considerablemente el volumen de faena.
A esto se suman cambios en los mercados de exportación. La comercialización de vacas de menor calidad hacia China dejó de representar una alternativa que anteriormente tenía peso, mientras que el acceso a destinos como Estados Unidos y la Unión Europea está limitado por las condiciones de esos mercados. En ese contexto, una proporción importante de la producción debe colocarse en el mercado interno.
Los antecedentes de la planta se remontan a Cocarsa, una antigua empresa frigorífica que terminó en quiebra. El establecimiento continuó funcionando bajo la denominación Ecocarnes, que actualmente integra el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC). Para el ciclo comercial 2026/27, la compañía recibió una asignación de 636.166 toneladas de Cuota Hilton.
En agosto, un aviso societario identificó como accionistas a Roxdan SA, Southmeat SA, Alberto Julio Herz y Miguel Ángel Colonna. Roxdan está vinculada con la familia Solassi, mientras que Southmeat está asociada a Ernesto Bugallo.
Mientras se aguardan definiciones sobre el futuro financiero de la compañía, el gremio insiste en sostener la actividad y preservar los puestos de trabajo. Vallejos señaló que se realizaron asambleas con el personal y planteó que los trabajadores continuarán mientras exista actividad, aunque también advirtió que no están dispuestos a seguir resignando salarios y que la cobertura de obra social tampoco está garantizada.
La próxima instancia de discusión tendrá lugar el 5 de octubre, en el marco del Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de la Nación. Allí se analizarán las alternativas para el futuro de la planta, mientras la empresa continúa operando en un contexto marcado por el endeudamiento, la caída del nivel de faena y las dificultades en la cadena de pagos.


