La emotiva carta de Chris Johnson a sus hijos tras ser diagnosticado con ELA
Seleccionado por los Tennessee Titans en el draft de 2008, Johnson tuvo una destacada carrera de diez temporadas en la liga, donde también jugó para los New York Jets y los Arizona Cardinals, su última franquicia. En 2009, logró más de 2.000 yardas por tierra, obteniendo el premio al Jugador Ofensivo del Año y consolidando su apodo de “CJ2K”. Al finalizar su carrera en la NFL, acumuló un total de 9.651 yardas terrestres, 55 touchdowns y fue convocado a tres Pro Bowls.
Casi tres meses después de que se hiciera público su diagnóstico, Johnson tomó la decisión de compartir su experiencia a través de una carta conmovedora dirigida a sus cuatro hijos, publicada en The Players’ Tribune.
En la carta, Chris Johnson describe a sus hijos, Honey, Cj, Kaden y Lee, el camino que lo llevó a descubrir que padecía ELA. Relata que los primeros síntomas aparecieron durante un viaje familiar, cuando sintió una extraña dificultad en su mano derecha al intentar levantar una botella de agua. “La siento un poco pesada”, le comentó a su esposa, Brittany, como recordó en su emotivo mensaje.
La incomodidad persistió una vez que volvieron a casa. Johnson optó por hacerse un estudio de conducción nerviosa en Nashville, después de consultar a su médico de confianza, quien lo atendió durante su tiempo con los Tennessee Titans. Al finalizar el examen, recibió una hoja con la recomendación de consultar a otro especialista. “Podría ser grave”, le advirtieron. Al llegar al aeropuerto, leyó una referencia sobre una posible enfermedad de las células del asta anterior, categoría que incluye la ELA.
Ese momento coincidió con la presentación escolar de su hija, Honey Buns. Regresó a Orlando y acudió al colegio para acompañarla, aunque el temor lo acompañaba en esa noche familiar. “En mi cabeza estaba aterrado, pero al mismo tiempo tenía que ser su padre”, escribió Johnson en The Players’ Tribune. “Nunca olvidaré estar sentado junto a ella en el auditorio, pensando en lo desconocido mientras Honey Buns brillaba en el escenario”.
Luego de realizarse diversas pruebas y recibir la confirmación del diagnóstico, Johnson ingresó en una etapa de negación. Esperaba que la debilidad en su brazo se debiera a otra causa, como un nervio comprimido. “Seguía esperando que fuera otra cosa. Un nervio pinzado, cualquier cosa”, confesó. También relató cómo fue perdiendo lentamente la capacidad de hablar: “Perder la capacidad de hablar me pasó así. Durante un tiempo, ustedes eran los únicos que me entendían”.
El exjugador subrayó que comunicarles la noticia a sus hijos fue una de las decisiones más difíciles que enfrentó. Primero, dialogó con Lee, el mayor, y posteriormente buscó orientación profesional para hablar con los otros tres. “Papá tiene una enfermedad que está debilitando sus músculos, pero no es algo que ustedes hayan causado, y no es algo que puedan contagiarse”, les aclaró. La pregunta que más le dolió escuchar fue directa: “¿Vas a mejorar?”.
En su carta, Johnson vinculó su decisión de hacer pública su condición con el deseo de aumentar la visibilidad de la ELA, aunque admitió haber experimentado vergüenza y miedo durante mucho tiempo. Reflexionó sobre la seriedad de la enfermedad: “¿Cómo es posible que un hombre esté perfectamente sano un día, corriendo con sus hijos en el jardín, y al día siguiente su mano empiece a debilitarse?”, planteó. “Me hice esa pregunta un millón de veces y todavía no tengo respuesta”.
Chris Johnson ubicó a sus cuatro hijos, Lee, CJ, Kaden y Honey Buns, en el centro de su vida desde el diagnóstico. “Ustedes son mi mayor razón para seguir luchando”, les transmitió. En su emotivo mensaje, recordó las horas de juegos con sus hijos cuando eran pequeños, las mañanas en la puerta de la escuela y los entrenamientos de fútbol americano de los gemelos. También expresó su gratitud por el hecho de que, a pesar de la enfermedad, ellos continúen manteniendo las bromas y una relación cotidiana con él. “Me encanta que sigan bromeando conmigo, que se rían, sonrían y actúen como si todo fuera completamente normal”, afirmó. “Es como si ni siquiera vieran la ELA. Tú solo me ves”.
Uno de sus mayores anhelos es que sus hijos preserven la unión entre ellos. A Lee, que se encuentra en su tercer año de universidad y sueña con ser médico, le pidió que sea un referente para sus hermanos: “Mantente cerca de ellos, sé alguien en quien puedan confiar y asegúrate de que ese vínculo entre todos ustedes se mantenga fuerte”. Para CJ y Kaden, dejó un mensaje similar: “Manténganse siempre unidos. Sean buenas personas, cumplan su palabra y sean leales a quienes más les importan”.
En el tramo final de su carta, Johnson se dirigió a Honey Buns, alentándola a conservar la seguridad que exhibe y a valorar quién es. A sus cuatro hijos les pidió cuidarse mutuamente ante los desafíos que la vida les presente: “Prométanme que siempre estarán juntos. Ámense. Apóyense mutuamente”. Finalmente, el exjugador compartió su deseo de verlos graduarse, de acompañar a su hija en su boda, de conocer a sus nietos y de “envejecer junto a Brittany”, su esposa.


