Baratta amplió su declaración en la causa de los Cuadernos y negó haber cobrado coimas
Baratta, quien durante el gobierno anterior fue uno de los principales colaboradores del exministro Julio de Vido, decidió no responder preguntas. En su presentación sostuvo que la investigación fue “una clara y evidente operación de inteligencia” y apuntó especialmente contra Luis Betnaza y Héctor Zabaleta, dos exintegrantes de la conducción de Techint que declararon ante la Justicia y aseguraron haberle entregado dinero.
El exfuncionario reconoció haber mantenido reuniones con Betnaza y Zabaleta y también con Paolo Rocca, CEO de Techint, quien hasta el momento no fue convocado a declarar en Comodoro Py.
Uno de los cuestionamientos centrales de Baratta estuvo dirigido al tratamiento judicial que recibió la empresa en comparación con otros grupos empresarios incluidos en la investigación. En particular, marcó como una “asimetría” el hecho de que Betnaza y Zabaleta hayan sido sobreseídos en la causa.
Baratta también rechazó el relato de Zabaleta sobre una supuesta entrega de dinero. El exdirectivo había declarado que, por orden de Betnaza, le entregó personalmente paquetes que contenían cerca de un millón de dólares en pesos y que esos fondos provenían de una cuenta ubicada en Suiza.
Frente a esa acusación, Baratta sostuvo que no existía una razón para efectuar esos pagos y planteó que los hechos relatados presentan una “imposibilidad temporal” respecto de las motivaciones señaladas en los testimonios incorporados recientemente al expediente.
El exfuncionario también cuestionó la actuación del fiscal Carlos Stornelli. En particular, criticó su postura frente a la posibilidad de elevar la causa a juicio y se refirió a la declaración de uno de los directivos de Techint como arrepentido.
Según Baratta, ese empresario habría sido interrogado sin abogado y posteriormente dejado en libertad pese a haber reconocido el supuesto pago de coimas.
Otro de los puntos abordados durante la presentación fue la nacionalización de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), en Venezuela. Betnaza y Zabaleta habían declarado que se realizaron pagos a funcionarios con el objetivo de facilitar la repatriación de trabajadores de la compañía, bajo el argumento de una situación de carácter humanitario.
Baratta negó haber tenido cualquier tipo de intervención en esas gestiones y rechazó así haber participado de las operaciones que los exdirectivos describieron ante la Justicia.
Con su nueva presentación, el exfuncionario volvió a cuestionar los principales señalamientos realizados en su contra dentro de la causa y puso el foco en las diferencias que, según su planteo, existen en el tratamiento judicial recibido por los distintos actores involucrados en la investigación.


