La polémica por un foul desmedido que generó debate en Europa: ‘Intento de asesinato’
El incidente tuvo lugar en los momentos finales del clásico, cuando Van Bommel se lanzó a un balón dividido y golpeó a Bouwman en el pecho y el cuello. El joven zaguero de 19 años se desplomó en el campo y requirió asistencia médica de inmediato, lo que generó un reclamo enérgico de sus compañeros y la intervención del defensor Baas, quien confrontó a Van Bommel.
La tensión escaló, provocando un cruce entre jugadores de ambos equipos que se extendió hasta los bancos de suplentes. El árbitro Sander van der Eijk se vio obligado a intervenir, aplicando varias amonestaciones, incluida una a Van Bommel. Esta decisión fue recibida con descontento por parte de los aficionados del Ajax, reavivando el debate sobre la utilización del VAR en jugadas que ponen en riesgo la integridad de los futbolistas.
Al día siguiente, el Ajax comunicó que Bouwman había sufrido contusiones en el esternón y un pulmón magullado. Tras el partido, fue trasladado a un hospital y se perderá lo que resta de septiembre, según el parte médico del club.
La gravedad de la lesión intensificó las críticas hacia la sanción impuesta durante el encuentro. Raymond van Meenen, quien lidera el cuerpo arbitral de la Real Asociación Neerlandesa de Fútbol, indicó que la acción de Van Bommel debió resultar en una expulsión. “Van Bommel se abalanza sobre su rival con tanta fuerza y velocidad que la seguridad de Bouwman corre peligro”, sostuvo en declaraciones a un medio local.
Además, Van Meenen argumentó que el sistema de videoarbitraje debió alertar a Van der Eijk para que revisara la jugada en el monitor. El periodista Hugo Borst, en un artículo en un medio neerlandés, reflexionó: “Un jugador que pierde el control de esa manera debe asumir la responsabilidad. Eso va más allá de disculparse con Bouwman en el vestuario. El daño ya está hecho. Van Bommel, al igual que su padre, heredó no solo su talento, sino también su lado oscuro. El fútbol destructivo puede coexistir con el fútbol estético, pero ese aspecto negativo requiere una coordinación precisa, dosificación, economía y astucia”.
A pesar de estos comentarios, se señaló que la fiscalía del fútbol profesional no abriría un caso, ya que la acción fue sancionada con tarjeta amarilla en el campo, lo que excluye la posibilidad de una penalización posterior según los reglamentos.
El episodio tuvo eco en numerosos programas deportivos de los Países Bajos. Hugo Borst también criticó la falta de Ruben van Bommel, de 22 años, y estableció una comparación con su padre, Mark van Bommel, quien se encontraba en el palco durante el partido. “Se parece a su padre”, reafirmó Borst. “Todos sabemos qué tipo de futbolista era Mark. Era capaz de pasar por encima de los cadáveres, en sentido figurado. Veo eso reflejado también en Ruben”. El comentarista calificó la acción de “un intento de asesinato”, lo que generó reacciones adversas en el entorno del PSV.
El director técnico del PSV, Peter Bosz, criticó las palabras de Borst, mientras que Míchel ofreció una versión menos acusadora sobre la intención de Van Bommel: “Por supuesto, no tenía intención de hacerle daño”. Earnest Stewart, director deportivo del PSV, afirmó que el jugador asumió sus responsabilidades tras el incidente. Explicó en un programa local que Van Bommel se dirigió al vestuario del Ajax para disculparse personalmente con Bouwman.
“Estaba destrozado en el vestuario. Dejó de lado la euforia del triunfo y fue directo al vestuario del Ajax para pedir disculpas personalmente. Había muchísima emoción de por medio, sabe que se equivocó”, dijo Stewart, de acuerdo con testimonios recopilados.
El PSV se llevó los tres puntos de Ámsterdam, pero el foco de atención quedó en la situación física de Bouwman, la falta de revisión de la jugada y la posibilidad de que este episodio reabra el debate sobre los criterios disciplinarios en el fútbol neerlandés.


