La selección argentina de raunet se prepara para su primer Mundial en París
El término raunet presenta un desafío para la difusión de este deporte, ya que en Argentina no posee el estatus profesional y se lo conoce de diversas maneras. “Como proviene del inglés, se le dice raunet”, comentó Maiky Pérez, capitana del equipo femenino, quien a sus 24 años busca visibilizar esta disciplina. No obstante, muchos lo asocian con las marcas que lo han popularizado, como Spikeball y Strike 360.
Pérez, junto al profesor de Educación Física Marcos Liotta, están en París a punto de iniciar la competencia, un logro que han conseguido a través de esfuerzo y dedicación tanto en tiempo como en recursos económicos. Los 17 integrantes de la selección, que competirán en las diferentes categorías del Mundial (individual masculino, individual femenino, squad y mixto), han financiado su participación por completo. Inicialmente, había 18 jugadores, pero uno debió renunciar por cuestiones económicas.
“Contamos con el sponsor de Strike para las camisetas, pero los demás gastos son de nuestro propio bolsillo”, afirmó Pérez. Las opciones de alojamiento ofrecidas por la organización oscilaron en precio, y la selección optó por la más económica, invirtiendo aproximadamente 125 mil pesos por cuatro noches, además de los gastos de alimentación y el costo de los pasajes, que ascendieron a 1.300 dólares cada uno. Todo cubierto con ahorros personales.
Liotta, jugador, capitán y presidente de la Asociación de Raunet Argentina, también detalló el sacrificio realizado para poder formar parte del evento: “Mi familia me ayudó considerablemente, incluso aportando para rifas. He dejado de salir con amigos para juntar el dinero necesario y estar aquí en París”.
Cada integrante de la selección tiene su propia historia de esfuerzo, pero comparten el deseo de disfrutar la experiencia. Sin embargo, no pierden de vista el objetivo de destacar en la competencia. Liotta expresó: “Con el equipo masculino queremos rendir al máximo y no dejar que los latinoamericanos nos superen, como sucedió en el Panamericano, donde Brasil y Chile ya estaban un paso adelante por su mayor experiencia. Ahora queremos competirles”.
El equipo femenino también aspira a lo más alto en Latinoamérica y a vencer a Brasil, Chile y México. Sin embargo, enfrentan un reto: “No logramos completar el cupo, nos falta una jugadora. Hay una chilena que podría unirse, pero no sumaría puntos. En grupo discutimos si preferíamos la experiencia o competir al máximo; decidimos que lo prioritario es vivir esta primera Copa del Mundo, disfrutar del juego y que formemos una dupla que funcione”. Pérez reconoce la calma del equipo femenino en comparación al masculino con vistas a la competencia.
Reflexionando sobre el desarrollo del raunet en Argentina, Pérez destacó: “Quienes desean jugar en Estados Unidos encuentran clubes y torneos a los cuales asistir. Nosotros debemos crear nuestros propios espacios. Me pregunto cómo será el futuro de los jugadores cuando solo nos enfoquemos en jugar”.
La selección realizará su debut el jueves, comenzando con la categoría mixta, donde jugarán Manuel Oyhanart y Abigail Neyra. Los encuentros suelen durar alrededor de 20 minutos, disputándose hasta 21 puntos y con varios partidos al día en la fase de grupos. Las principales potencias del raunet son Estados Unidos y Alemania, mientras que en la categoría femenina se espera que Austria también aspire al podio. Además, el equipo ganador recibirá un premio económico que Pérez asegura que es significativo.
El uniforme del equipo, que porta el escudo argentino, refleja la identidad cultural del país, y fue diseñado en colaboración entre Pérez y Oyhanart, incorporando elementos del fileteado porteño y del tango en honor a Federico Bozzano, un pionero del raunet en Argentina desde 2016. Bozzano, quien estuvo presente con sus sets de Uruguay al inicio del deporte en el país, se convirtió en una figura fundamental. Aunque inicialmente no planeaba participar debido a su edad, los miembros del equipo lo convencieron de unirse, lo que significará su debut en un mundial.
A diferencia de varias selecciones que viajan con entrenadores y personal adicional, el objetivo de Argentina es representar al país de la mejor manera posible y dejar su marca. El equipo está conformado no solo por Pérez y Liotta, sino también por los hermanos Oyhanart y una pareja compuesta por Pérez y Pablo Groisman, quien es considerado uno de los mejores jugadores del país.
Los referentes del raunet a nivel mundial son los estadounidenses Scott Beeks y Jacob Summers, quienes enseñan el deporte a través de las redes sociales. Actualmente, un grupo de WhatsApp titulado Selección Argentina mantiene la motivación alta entre los 17 integrantes que competirán, intercambiando mensajes y videos enfocados en su pasión por el deporte.
El equipamiento para jugar es sencillo: una red circular de 91 centímetros de diámetro elevada 20 centímetros del suelo y una pelota de goma pequeña. Los equipos de dos se enfrentan buscando hacer que la pelota rebote en la red sin permitir que el equipo rival la devuelva. Al igual que en el voleibol, la defensa cuenta con hasta tres toques antes de devolver la pelota a la red, pero lo que distingue al raunet es su dinámica. Una vez iniciado el juego, los jugadores pueden circular libremente alrededor del aro, lo que requiere constante movilidad y una visión periférica aguda.
Pérez comentó que los entrenamientos se centran en explosividad, resistencia y cambios de dirección. A menudo, el clima afecta los lugares donde suelen entrenar, que son parques y plazas. Por eso, Pérez interrumpió la entrevista para dirigirse a un entrenamiento con Groisman. Con la cuenta regresiva para el Mundial finalizada, su enfoque ahora será disfrutar del momento y dejar en alto la bandera argentina.


