El Gobierno crea un fideicomiso para financiar obras del Belgrano Cargas y avanza con las futuras concesiones
Hasta ahora, los fondos obtenidos mediante el remate del material ferroviario debían ingresar a un fideicomiso constituido en 2001, que administra recursos provenientes de distintas fuentes, entre ellas la recaudación del impuesto al gasoil y tasas viales, y los destina a diferentes finalidades. El Ejecutivo consideró que incorporar allí los fondos provenientes de Belgrano Cargas podía dificultar y demorar el financiamiento de las obras necesarias para la red ferroviaria.
Por ese motivo, se decidió crear un mecanismo financiero independiente, cuyo destino exclusivo será financiar las obras que deberán ejecutar los futuros concesionarios.
El decreto firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, establece que el Ministerio de Economía deberá formalizar el contrato del nuevo fideicomiso, dictar las normas operativas complementarias y determinar el precio de venta del material rodante que quedará comprendido en los contratos de concesión. Como valor de referencia mínimo se utilizará la tasación realizada por el Tribunal de Tasaciones de la Nación.
Los recursos del nuevo fideicomiso provendrán tanto de la subasta pública de locomotoras y vagones como de la venta del material rodante que sea incorporado a los contratos de concesión de las distintas líneas.
Las estimaciones oficiales indican que el programa de obras ferroviarias previsto demandará alrededor de US$800 millones. Según las proyecciones, más de la mitad de ese monto podría ser cubierta con los recursos obtenidos por la venta del material rodante. El resto deberá ser aportado por los concesionarios, que tendrán a su cargo la ejecución de las denominadas “obras urgentes” durante los primeros años de las concesiones.
En paralelo, el Gobierno analiza incorporar las obras de infraestructura ferroviaria al RIGI. La medida todavía no fue oficializada mediante su publicación en el Boletín Oficial. Desde la Agencia de Transformación de Empresas Públicas señalaron que la posibilidad está en análisis y anticiparon que los pliegos de la licitación serán publicados próximamente.
La incorporación del RIGI al proceso es uno de los factores que demoraron la publicación de los pliegos, debido a que requiere la intervención y aprobación de distintas áreas del Estado. El régimen establece una inversión mínima de US$200 millones, junto con beneficios fiscales y condiciones de seguridad jurídica para proyectos de gran escala.
De acuerdo con lo previsto, la utilización del RIGI quedaría limitada a las obras de infraestructura de vías y no alcanzaría otras inversiones adicionales que los adjudicatarios puedan decidir realizar.
El Gobierno tiene previsto publicar los pliegos antes de finalizar agosto. A partir de ese momento comenzaría el período para la presentación y evaluación de las ofertas, mientras que la adjudicación está prevista para abril o mayo de 2027.
El esquema de licitación contempla tres concesiones independientes, correspondientes a los ramales Belgrano, San Martín y Urquiza. Cada una, a su vez, estará dividida en tres procesos vinculados con la operación de las vías, la administración de los talleres ferroviarios y la venta del material rodante.
El diseño permitirá que un mismo concesionario pueda controlar las vías y contar con los trenes, aunque también habilitará la participación de distintos operadores en cada unidad de negocio.
El modelo previsto será de acceso abierto, de acuerdo con lo establecido por la Ley 27.132 de Política Ferroviaria. Ese sistema obliga al operador de la infraestructura a permitir que otras empresas utilicen las vías a cambio del pago de un peaje.
De esta manera, la red de Belgrano Cargas no quedará reservada para un único operador. Las empresas que cumplan con los requisitos regulatorios podrán utilizar la infraestructura para circular con sus trenes.
El esquema contempla el transporte de distintos tipos de cargas, entre ellas oro, cobre, plata, litio, azúcar, productos vinculados con las economías regionales y granos.
Entre los interesados en participar de la licitación se encuentra un grupo internacional especializado en transporte ferroviario, que opera más de 11.000 kilómetros de vías en México y el sur de Estados Unidos y moviliza más de 100 millones de toneladas anuales. El grupo manifestó su intención de invertir US$3.000 millones para modernizar el sistema ferroviario de cargas argentino a cambio de condiciones de seguridad jurídica bajo el RIGI y de la concesión de vías, talleres y material rodante.
En junio, ese grupo suscribió un acuerdo estratégico con una compañía estadounidense especializada en tecnología ferroviaria para presentar una propuesta conjunta.
Otro de los sectores interesados está conformado por empresas vinculadas a la actividad agroindustrial y entidades de productores. También se mantiene abierta la posibilidad de que participen otros grupos locales o compañías mineras, aunque todos deberán esperar la publicación de los pliegos para formalizar sus propuestas.
La red que será objeto de las concesiones comprende 7.600 kilómetros de vías distribuidos en 15 provincias: Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, Mendoza, San Juan, San Luis y Catamarca.
Los pliegos establecerán un plazo de concesión de 50 años y un período de 90 días para que las empresas interesadas presenten sus ofertas.


