Petróleo a la baja por el acercamiento Venezuela-EEUU.
Los precios del petróleo muestran una tendencia a la baja este viernes, tras haber registrado su mayor descenso anual desde el año 2020. La presunta disposición del presidente venezolano, Nicolás Maduro, a iniciar un diálogo con Estados Unidos, posterior al incremento de la presión militar norteamericana, parece erigirse como el principal factor que impulsa esta disminución.
El barril de crudo Brent experimenta una caída del 1,08%, situándose en u$s60,21, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI) estadounidense desciende un 1,01%, alcanzando los u$s56,84.
Maduro manifestó ayer su apertura a conversar con la Casa Blanca acerca del tráfico de drogas y las inversiones petroleras, luego de semanas de una escalada en la campaña de presión ejercida contra su administración. El miércoles, el gobierno de Donald Trump impuso sanciones a cuatro empresas y buques petroleros asociados que operan en el sector petrolero de Venezuela.
“Es imperativo comenzar a dialogar seriamente, con datos fidedignos en mano, y el gobierno de EEUU está al tanto de ello, pues se lo hemos transmitido a varios de sus portavoces: si desean establecer una conversación seria sobre un acuerdo para combatir el narcotráfico, estamos preparados”, declaró el presidente venezolano.
OPEP+ y el conflicto en Ucrania
Según June Goh, analista de Sparta Commodities, citado por la agencia Reuters, los operadores anticipan que la OPEP+ mantendrá su actual política de no incrementar la producción durante el primer trimestre. “El año 2026 será crucial para evaluar las determinaciones de la OPEP+ respecto al equilibrio de la oferta”, aseveró, agregando que China continuará acumulando reservas de crudo durante el primer semestre, lo cual proporcionará un soporte a los precios.
No obstante, persisten los ataques de drones ucranianos dirigidos a las infraestructuras petroleras rusas, por lo que no se pueden descartar posibles fluctuaciones en el corto plazo. Kiev ha intensificado los ataques contra la infraestructura energética rusa en los últimos meses, con la finalidad de interrumpir las fuentes de financiamiento de Moscú para su campaña militar en Ucrania.
En este contexto, Rusia y Ucrania intercambiaron acusaciones de ataques contra la población civil durante el día de Año Nuevo, a pesar de las conversaciones mediadas por el presidente Trump, cuyo objetivo es poner fin a un conflicto que se extiende por cerca de cuatro años.


