Inflación: una medición con la canasta actualizada acumula una diferencia de 15,5 puntos desde el inicio del Gobierno
14.4.2026 Clientes hacen compras esta tarde en un supermercado del barrio porteño de Villa Ortuzar. Foto Pedro Lazaro Fernández
El Gobierno había previsto comenzar a utilizar este año una nueva metodología para medir la evolución de los precios, basada en los hábitos de consumo registrados en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2017/18. Sin embargo, el cambio finalmente no se concretó y el INDEC continúa utilizando una canasta construida a partir de los patrones de consumo relevados en 2004. La decisión estuvo acompañada por la salida de Marco Lavagna de la conducción del organismo.
Un cálculo realizado con las ponderaciones correspondientes a la encuesta de gastos de 2017/18 permite comparar ambas mediciones mes a mes desde diciembre de 2023. Según ese ejercicio, la inflación acumulada desde el inicio de la actual gestión alcanza el 328,8% con el índice oficial, mientras que con la estructura actualizada llegaría al 344,3%.
La diferencia entre ambas metodologías no es necesariamente significativa en cada mes. En julio, por ejemplo, la distancia fue de 0,03 puntos porcentuales: el INDEC registró una inflación del 2,11%, mientras que el cálculo realizado con la canasta de 2017/18 arroja un 2,14%.
Desde diciembre de 2023, solo en tres meses la medición basada en la canasta actualizada mostró una variación inferior a la oficial. En los restantes períodos, el cálculo alternativo registró una mayor suba. La diferencia mensual más amplia se produjo en enero de 2024, cuando alcanzó 0,6 puntos porcentuales.
Una de las principales diferencias entre ambas metodologías está en el peso asignado a los servicios. La canasta basada en los consumos de 2017/18 les otorga una participación significativamente mayor dentro del índice general.
En julio, tanto los bienes como los servicios registraron variaciones menores al utilizar las ponderaciones de 2017/18. Los bienes aumentaron 1,5%, frente al 1,6% de la medición oficial, mientras que los servicios subieron 2,7%, frente al 3,1%. Sin embargo, el mayor peso relativo de los servicios en la canasta actualizada llevó el resultado general a una inflación ligeramente superior.
Al mismo tiempo, dentro de cada categoría, la canasta actualizada asigna una mayor participación a algunos rubros que durante julio tuvieron aumentos más moderados y contribuyeron a contener la variación.
En el caso de los servicios, uno de esos factores fue el mayor peso de los alquileres de vivienda, que en el Gran Buenos Aires registraron una suba de 0,25%. También tuvo incidencia el rubro relacionado con el funcionamiento de equipos de transporte personal, que aumentó 0,52% en la Región Pampeana.
Entre los bienes, la menor variación relativa estuvo vinculada principalmente con el comportamiento de carnes y derivados, el rubro de mayor peso dentro de esa categoría. En el Gran Buenos Aires registró una variación de -0,02%, mientras que en la Región Pampeana el aumento fue de 0,30%.
La comparación permite observar cómo el resultado de la inflación puede variar según la estructura de ponderaciones utilizada para representar los hábitos de consumo de los hogares.


