La perseverancia de Zverev al conquistar su primer Grand Slam en Roland Garros: “A veces fui perdedor, pero ahora soy campeón”
La victoria tuvo una significación especial para Zverev, ya que ocurrió en una cancha donde vivió momentos difíciles de su carrera. En el Philippe Chatrier, había sufrido una grave lesión en las semifinales de 2022, cuando se encontraba liderando el partido contra Rafael Nadal, conocido como el rey de la tierra batida. Asimismo, en 2024, dejó escapar una ventaja de dos sets a uno ante Carlos Alcaraz, el nuevo gigante del tenis, en su segunda final en este nivel.
“Esta cancha es tan especial para mí de tantas maneras. Tuve los mejores momentos de mi vida en estas canchas. Y también el peor. Estaba acostado en esta esquina hace 4 años con siete ligamentos rotos y dos huesos fracturados. Perdí una final de Grand Slam acá hace dos años. Pero ahora es un final feliz”, manifestó emocionado hasta las lágrimas, tras recibir la Copa de los Mosqueteros, que tanto había deseado.
El título en el Abierto de Francia, el vigésimo quinto de su carrera profesional, representa una especie de redención para este tenista tenaz y controversial. Desde joven, Zverev mostró condiciones físicas excepcionales y un talento sobresaliente, incluyendo un revés notable y un servicio temible. Sin embargo, le costó hacerse un lugar entre la élite, compitiendo en la misma época que Federer, Nadal y Djokovic.
Nacido el 20 de abril de 1997 en Hamburgo, Zverev creció rodeado de tenis; sus padres, Irina y Alexander, eran jugadores rusos que emigraron a Alemania en 1991 tras la disolución de la Unión Soviética. Ambos inculcaron su amor por el tenis a Zverev y a su hermano mayor Mischa, quien alcanzó el puesto 25 en el ranking mundial.
A los 18 años, Zverev rompió la barrera del top 100; al año siguiente formó parte de los 50 mejores y, con solo 20 años, se posicionó entre los diez mejores del mundo. Su ascenso estuvo repleto de logros: en 2016, ganó su primer título en San Petersburgo al vencer a Stan Wawrinka; al año siguiente, conquistó su primer Masters 1000 en Roma, derrotando a Djokovic; y en 2018, se coronó en las ATP Finals en Londres, victoria que ha repetido tres años después en Turín.
No obstante, su reputación sufrió debido a las acusaciones de violencia doméstica por parte de dos exnovias, una de las cuales lo llevó ante la justicia y finalizó en un acuerdo económico. Además, sus conductas reprochables en el campo, incluidas quejas constantes y reacciones viscerales, afectaron su carrera. A pesar de su talento, no podía triunfar en momentos cruciales, enfrentándose al Big 3 primero y luego a una ambiciosa Next Gen liderada por Jannik Sinner y Alcaraz. Zverev también reveló en 2022 que sus frustraciones estaban relacionadas con una diabetes tipo 1 diagnosticada en su niñez, que le obliga a inyectarse insulina durante los partidos más exigentes.
En París, la eliminación temprana de Sinner y la ausencia por lesión de Alcaraz dejaron a Zverev como el gran favorito. Esta vez, el alemán manejó de forma efectiva la presión y los nervios, a pesar de la complejidad que representó su enfrentamiento con Cobolli.


