Procesaron al ex titular de ARSAT por presuntas contrataciones irregulares y le trabaron un embargo millonario
La medida fue dispuesta por el juez federal de San Isidro, quien le atribuyó a Leal los presuntos delitos de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública, administración fraudulenta en perjuicio del Estado, incumplimiento de los deberes de funcionario público y cohecho pasivo. El magistrado, sin embargo, rechazó el pedido de detención formulado por el fiscal de la causa.
La investigación apunta a un esquema de contrataciones entre ARSAT y Argentina Logistic Services (ALS) que, según la resolución judicial, habría presentado múltiples irregularidades. El fallo describe vínculos inapropiados entre funcionarios públicos y representantes de la firma, con el objetivo de favorecer intereses particulares en perjuicio de las arcas nacionales. También señala que algunos de los involucrados habrían recibido beneficios económicos, entre ellos dinero en efectivo y viajes pagados.
Uno de los puntos centrales del expediente es el volumen de fondos transferidos a la empresa privada. Durante 2022 y 2023, ARSAT desembolsó US$1.695.667,44 y $32.210.287,09 a través de 16 contratos. Las pesquisas sostienen que el proveedor habría obtenido esas contrataciones de manera irregular, mediante una competencia simulada con otras empresas y con la participación de personas vinculadas a su estructura directiva.
El caso comenzó a tomar impulso tras un robo ocurrido en enero de 2024 en un depósito alquilado por ARSAT en San Fernando. En ese lugar fueron sustraídos cables de fibra óptica almacenados en 17 contenedores. La investigación posterior detectó que el predio pertenecía a ALS y que no reunía las condiciones mínimas de seguridad.
El análisis de teléfonos celulares secuestrados durante las medidas judiciales aportó nuevos elementos a la causa. Entre los mensajes recuperados aparecen referencias a gestiones dentro de ARSAT y a la necesidad de entregar dinero. En una de las comunicaciones, un interlocutor escribió que todo avanzaba según lo previsto y que debían realizar algunas acciones para que quedara algo de dinero para terceros. Otro mensaje consultaba sobre la posibilidad de recibir fondos para llevarlos a la empresa estatal, con una referencia a un pago de US$20.
El juez también valoró las comunicaciones frecuentes entre integrantes de ALS y funcionarios de ARSAT. Aunque no se conoce el contenido de las llamadas, la resolución considera que sus fechas y horarios, analizados junto con el resto de las pruebas reunidas, pueden aportar elementos adicionales para reconstruir los hechos.
La investigación alcanzó directamente a Leal después de los allanamientos realizados en mayo en dos propiedades vinculadas con él. En una vivienda de Mendoza, los investigadores encontraron US$1.787.600 en efectivo, distribuidos entre una valija, un estuche de raqueta y una media. En un departamento del barrio porteño de Palermo secuestraron otros US$803.754, monedas extranjeras, un equipo de espionaje y distintas sustancias.
Entre las drogas halladas había 28 gramos de ketamina, 164 gramos de MDMA cristalizado, 72 pastillas de MDMA y 14 gramos de cocaína. También se incautó un vapeador con cannabis y 15 cucharas destinadas al consumo de estas sustancias. El ex funcionario sostuvo que los estupefacientes eran para uso personal y afirmó que se encuentra bajo tratamiento por una adicción.
Al declarar en el expediente por las contrataciones, Leal presentó un escrito y se negó a responder preguntas. En su descargo, aseguró que no existe ninguna constancia que demuestre su intervención en las operaciones investigadas y mencionó la ausencia de correos electrónicos, mensajes u otras comunicaciones dirigidas a él, respondidas o enviadas por su parte. En esa presentación no hizo referencia al dinero encontrado durante los allanamientos.
La resolución también alcanza a cuatro ex gerentes de ARSAT, al presidente y otros tres integrantes de ALS, y a un intermediario que habría actuado entre funcionarios públicos y representantes de la compañía. La empresa fue procesada, además, en su condición de persona jurídica.
Leal tuvo participación en los primeros años de ARSAT, creada en 2006 durante la presidencia de Néstor Kirchner. Luego de alejarse de la compañía tras un conflicto interno con un sector del kirchnerismo, regresó a la conducción durante el gobierno de Alberto Fernández. Javier Milei lo mantuvo en el cargo hasta 2025, cuando pasó a presidir el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA). En febrero de este año dejó esa función y volvió a ARSAT como empleado de planta permanente.


