Tras nueve meses de un grave accidente, Bastián se reencuentra con la médica que le salvó la vida en Pinamar: “Por fin te conozco”
Nueve meses después, la historia de Bastián ha cambiado drásticamente. Ha soportado 17 cirugías, pasó seis meses en terapia intensiva y actualmente se encuentra en un centro de neurorrehabilitación en Pilar. Allí fue donde se reencontró con Melina Santillán, la pediatra que, por un giro del destino, estuvo presente en el lugar del accidente y le realizó las primeras maniobras de reanimación.
La médica viajó desde Tucumán para ver de nuevo al niño a quien había encontrado en la arena. Al ver a Bastián llegar en silla de ruedas acompañado por sus padres, lo tomó de las manos y le expresó: “Por fin te conozco”.
Ante su presencia, Bastián no pudo contener las lágrimas y, con las pocas fuerzas que le quedaban, le agradeció repetidamente. Melina le respondió que era un héroe y le recordó que aún conserva un video en el que le agradece por haberle salvado la vida.
El accidente ocurrió cuando el UTV de Bastián descendía un médano y chocó con una Amarok en ascenso. Los demás ocupantes del vehículo resultaron ilesos, pero el niño quedó tendido en el suelo, inconsciente y con serias dificultades respiratorias.
Melina se encontraba en el control policial de La Frontera con su esposo, también médico, cuando decidió acercarse a un grupo de personas que se había congregado. “Vi un cuerpo en el suelo y le dije a mi esposo: ‘Pará, hay un nene’”, rememoró.
Al examinar a Bastián, observó que estaba muy pálido, con una respiración débil y un pulso lento. Comenzó a asistirlo y, poco después, el niño sufrió un paro cardiorrespiratorio. Tanto Melina como su esposo iniciaron maniobras de reanimación mientras solicitaban oxígeno y el equipo necesario.
La primera ambulancia arribó aproximadamente diez minutos después. Para ese momento, Bastián había recuperado el pulso, aunque seguía inconsciente. Melina lo acompañó durante el traslado al Hospital Municipal de Pinamar y regresó al día siguiente. La situación seguía siendo delicada y había rumores de que el niño podría no sobrevivir.
Por ello, evitó entrar a la habitación: “Estaban diciendo que Bastián no iba a sobrevivir y recién ahora puedo verlo”, relató meses después.
Desde aquel momento, Bastián ha vivido un proceso largo y complejo de recuperación. Pasó seis meses en terapia intensiva y se sometió a 17 intervenciones quirúrgicas. Durante el primer mes, comenzó a abrir los ojos lentamente, aunque solo podía responder con la mirada.
Después de cuatro meses, comenzó a interactuar y su primera palabra fue “mamá”. También recuperó la capacidad de sonreír.
En la actualidad, realiza kinesiología, trabaja en la recuperación de movimientos y ha comenzado a ser levantado con ayuda. Se ejercita en una bicicleta y realiza actividades para mejorar su deglución, pudiendo masticar y tragar con apoyo de su familia.
Su madre, Macarena Collantes, comentó que en un comienzo los médicos les habían advertido que Bastián podría no dejar el respirador ni la traqueotomía y que posiblemente necesitaría alimentación a través de un botón gástrico. Hoy, Bastián puede comer con asistencia sin ahogarse.
También ha comenzado a hablar lentamente, mover los brazos y ha logrado mover los dedos de forma individual. Sin embargo, aún no hay un diagnóstico definitivo sobre su evolución y faltan evaluaciones para determinar hasta dónde llegará su recuperación.
Mientras tanto, su familia sigue a su lado durante el proceso de rehabilitación. Macarena estima que aún faltan varios meses para que Bastián pueda recibir el alta y regresar a su hogar.
La causa judicial relacionada con el accidente permanece abierta, y la familia cuenta con un equipo de abogados que trabaja en el expediente, aunque su prioridad sigue siendo la recuperación de Bastián.


