Los vecinos opinan sobre la construcción de dos puentes en la autopista Dellepiane para mejorar el acceso a un barrio porteño
El proyecto incluye la construcción de dos puentes: uno con dirección norte y otro hacia el sur. Cada puente contará con un carril para vehículos y una vereda destinada a peatones. Según se indicó desde el Gobierno porteño, la meta es propiciar un cruce que sea seguro y ágil para mejorar el flujo tanto de vehículos como de peatones, promoviendo una mayor integración entre las dos áreas del barrio.
Además de mejorar la conectividad, la intervención contempla una renovación del entorno público vinculado a los puentes. Esto incluye calles de convivencia, nueva iluminación, desagües, señalización y la revalorización del boulevard central. En este espacio se incorporarán nuevos muebles urbanos, se realizarán mejoras en las áreas verdes y se incluirán equipamientos recreativos, como una cancha de básquet con gradas, juegos infantiles, un gimnasio al aire libre y mesas de ajedrez.
La intervención busca consolidar un corredor que une La Salle y Asturias, desde la calle Santander hasta la avenida Derqui, y mitigar la barrera urbana que actualmente representa la autopista Dellepiane. La licitación está en su etapa final y en los próximos días se abrirán las ofertas económicas. Las autoridades estiman que los trabajos comenzarían en octubre, con un plazo de ejecución de 15 meses.
En un recorrido por la zona, la mayoría de los vecinos consultados coincidió en que la nueva conexión facilitará el tránsito entre ambos lados de la autopista, aunque señalaron que el impacto variará según el medio de transporte usado. Una residente del barrio, que lleva 27 años viviendo allí, comentó que tiene familiares al otro lado y actualmente necesita entre cinco y diez minutos en auto para visitarlos. Para ella, el principal beneficio será que quienes utilizan vehículo podrán realizar el trayecto de manera más rápida y directa.
En la actualidad, no hay un cruce vehicular a la altura de La Salle y Asturias donde se proyectan los nuevos puentes. Los vecinos explicaron que quienes se trasladan en auto deben desviarse hacia otras rutas, como la autopista Perito Moreno o la avenida Escalada, dependiendo de su dirección. Este desvío alarga innecesariamente sus recorridos antes de poder retomar las avenidas mencionadas.
Para quienes utilizan el transporte público, el trayecto también puede exigir múltiples paradas. Una comerciante de la zona relató que varios estudiantes procedentes de Once, que deben llegar a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) ubicada en Asturias, descienden en la avenida Eva Perón y luego necesitan tomar otro colectivo hacia la avenida Escalada, una zona que, según comentaron, es considerada insegura por los residentes.
La situación es diferente para quienes caminan. Aunque existe actualmente un puente peatonal que permite cruzar la autopista entre La Salle y Asturias, varios vecinos manifestaron que no lo utilizan por miedo a robos. A pesar de la vigilancia ocasional de dos lavaderos de autos cercanos, este respaldo no es suficiente para convencer a la mayoría de utilizar esta pasarela.
Durante la recorrida, también se mencionaron otros cruces peatonales cercanos, como el que conecta Zuviría y Zinny, y la pasarela Mozart, aunque los vecinos coincidieron en que ninguno de ellos representa una opción segura.
Según datos de AUSA, las nuevas obras beneficiarán a aproximadamente 200.000 vehículos que transitan a diario por esa red vial, mejorando la calidad de vida de unos 63.000 vecinos y reduciendo los tiempos de viaje para alrededor de 15.000 usuarios del transporte público.
Ya se han completado trabajos en los nuevos tramos de las colectoras Norte y Sur de la Dellepiane, lo que permite continuar el recorrido por debajo del ferrocarril Belgrano Sur y la calle Río Negro, eliminando las paradas de tres líneas de colectivos de la autopista. También se han renovado accesos y egresos, se habilitó la subida de Piedra Buena hacia General Paz y la salida a Riestra en dirección al centro.
El plan incluye un corredor exclusivo para colectivos en el centro de la autopista, con doble sentido, seis paradores y conexión con el Metrobus de la autopista 25 de Mayo. Al culminar, se prevé la creación de un parque lineal de cuatro kilómetros, que contará con espacios deportivos, juegos, senderos y bicisendas. De manera paralela, se llevan a cabo obras hidráulicas en la cuenca del Cildáñez para optimizar el escurrimiento y prevenir el desbordamiento, con la instalación de dos conductos de 2.700 metros y 247 nuevos sumideros.


